Desde que desapareció el señor Walter Serra hemos seguido con mi familia a diario el caso por ser un ser humano como cualquiera de nosotros y entender que esta vida tiene diferencias sólo circunstanciales con las personas. Hemos leído al pie de la letra todas las novedades del caso y sentimos el dolor de su familia. Sólo hay que caminar las sandalias de tu hermano un rato para poder comprender un poco nada más. Me refiero con mucha indignación a los comentarios que le siguen a las noticias sobre el paradero de este muchacho, comentarios vulgares, fuera de espacio y tiempo totales. Comentarios que carecen de importancia, pobres de espíritu. ¿Cómo pueden jugar con el dolor de una familia, sea cual sea el motivo de una desaparición? Cualquiera de nosotros, desconocidos o no, podemos ayudar mirando a la gente en la calle o simplemente orando para que cierren el calvario.Si no tienen esos pensares y sentires sería bueno que se mantuvieran al margen, esto esta lejos de ser un juego, muy por el contrario un momento muy amargo que le toca a cualquiera. Ojalá que todo se resuelva bien, y aquel que vaya a causar dolor más del que ya tienen con una palabra fuera de lugar, piense que hoy es espectador, mañana puede ser protagonista.
































