En la Argentina que hoy nos toca vivir, debemos asistir asombrados ante la falta de respeto de muchos (mayoría) hacia las personas mayores, llámense padres, abuelos. El martes de la semana pasada debimos enterarnos con desazón que un alumno denunciaba a su profesor por exhibir un arma de fuego en el aula para lograr un poco de atención de su indisciplinado alumnado que oía música en el salón (que imagino estridente). También el mismo joven denuncia que el maestro pateó el pupitre. Como persona mayor que soy me pregunto: ¿cuántas veces, días y clases habrá tenido que soportar este educador que los muchachos hacían caso omiso de su presencia en el frente? Creo que la implementación del servicio militar les enseñaría disciplina (algo que ellos desconocen; respeto por la escuela (que deberían amar); respeto a los maestros y profesores, hacia sus padres y mayores; deseos de estudiar y ser personas de bien. Un año sirviendo a la Patria no los afectará, en cambio saldrán agradecidos de la enseñanza recibida y verán la vida de otra manera. Hay quienes (los que se oponen a esta medida) enseguida mencionan el desgraciado caso del soldado Carrasco, pero pregunto: ¿cuántos jóvenes mueren diaria y semanalmente a la salida de los boliches, borrachos o drogados? De la



































