¡Qué personaje¡ Si señor, eso se llama ser hincha de verdad. Me refiero a ese hincha que trepado a un muro de cinco o seis metros de altura que el martes 24 de mayo presenció todo el partido de fútbol de su amado club, soportando estoicamente el viento y la lluvia. Con una mano se sostenía en la incómoda posición y con la otra hacía flamear la bandera de nuestro club. Ni la lluvia ni el viento pudieron con él y su pasión. Esto es pasión, esto es cariño, esto es amor a la camiseta. Al ver en la nota de Ovación del día siguiente al partido, su imagen me conmovió hasta las lágrimas. Sin dudas, refleja esa pasión propia de los hinchas de Rosario Central. Por eso solicito a los miembros de la comisión directiva que le efectúen un reconocimiento, porque sin duda con esa imagen mostró a propios y extraños la pasión del hincha canalla. Merece ser reconocido porque reflejó en esa conducta toda nuestra pasión por el club. Felicito a Mariano Bereznicki por su comentario en este diario. Y agradezco a este hincha, a quien no conozco personalmente, por reflejar con tanta pasión su amor, nuestro amor.

































