Una sorpresa por partida doble: una mujer y su hija se toparon con dos ladrones que habían ingresado a robar a su vivienda mientras no había nadie. Si bien no tuvieron mucho tiempo para acceder por los techos a un patio, violentar una reja y recorrer la casa, los delincuentes ya tenían preparado un importante botín de electrodomésticos y unos 10 mil pesos en efectivo cuando llegaron las dueñas de casa, que al advertir la situación sólo pensaron en salir del lugar, sobre todo cuando uno de los intrusos esgrimió un arma de fuego "grande y plateada". Finalmente, las mujeres escaparon mientras los ladrones huyeron caminando hasta la esquina, donde al parecer los esperaba un cómplice en un Reanult 9 color oscuro.
El curioso atraco ocurrió el lunes a la noche en una casa de Cochabamba al 3900. Allí viven Nora, de 58 años, junto con su esposo y su hija de 29 años.
"Habíamos salido exactamente a las 22 para ir a buscar a nuestra hija a la Facultad de Derecho. Demoramos no más de veinte minutos y cuando volvimos hicimos como siempre: mi marido fue a guardar el auto y nosotras entramos", contó ayer a este diario la dueña de casa.
"Hay gente". Según su relato, Norma abrió la puerta de calle y su hija entró primero. "Enseguida vi que la puerta de la cocina que da al patio estaba abierta. Le dije a mi hija: «Meli, acá hay gente, cuidado». Y enseguida salieron dos tipos, uno de cada pieza. Le dije a mi hija «corré que hay ladrones», pero uno de los tipos alcanzó a apuntarle a ella con un arma", recordó Norma, que a pesar de que las luces de la casa estaban encendidas tal como ella las había dejado no pudo verles la cara a los intrusos.
"En ese momento no pensé en otra cosa que en salir de ahí. Me pareció que eran jóvenes y flaquitos, pero no pude notar más que eso", comentó.
La víctima recordó que, una vez en la vereda, su hija "trastabilló y se cayó. Yo intenté levantarla, pero me caí también porque vi que uno de los tipos se me acercaba. Después me di cuenta que era para llevarse el celular de ella, que se le había caído".
Norma comenzó a gritar fuerte "para que salieran los vecinos". Incluso recordó haberle pedido ayuda a un hombre que estaba en la vereda. "Ahora, rebobinando, se me ocurre que ese debe haber estado haciendo de campana de los ladrones, porque se tiró para atrás y no hizo ni dijo nada".
"Después se asomó un hombre —añadió la mujer— y pudimos entrar al pasillo de una casa. Nos refugiamos ahí mientras los ladrones se asomaron a la puerta de mi casa y se quedaron mirando. Y se fueron caminando con el plasma bajo el brazo y una valija en la que habían guardado otras cosas que nos robaron".
Dinero. Cuando el marido de Norma regresó de guardar el auto los delincuentes ya habían escapado. Según contó la mujer, se llevaron un televisor LCD de 32 pulgadas, una notebook, una cámara digital, una computadora de escritorio con un monitor y alrededor de diez mil pesos en efectivo. "Eran seis mil pesos que mi hija había ahorrado y otros cuatro mil con el que nosotros íbamos a hacer un trámite hoy (por ayer) a la mañana", comentó la víctima, pero desestimó que los ladrones hayan contado con información previa para cometer el atraco.
La mujer dijo que los ladrones habían entrado por los techos de casas vecinas, bajaron al patio y rompieron la reja de una habitación. "Revolvieron las dos piezas en busca de dinero y de paso se llevaron otras cosas. Encontré un juego de sábanas sin estrenar que tenían preparado y también ya habían colocado una mesa y una silla para escapar por el patio. Supongo que pensaron que no íbamos a volver tan rápido", señaló la mujer antes de manifestar su malestar por la situación: "Vivimos enrejados, no salimos de casa. ¿Qué más tenemos que hacer para que no pasen estas cosas?", se preguntó.