Corrientes.— Los investigadores de la muerte del neurocirujano Claudio
Urbina, asesinado el miércoles con un tiro de FAL y por la espalda en su casa de la localidad
bonaerense de Boulogne, se inclinan a pensar que el hecho fue un crimen pasional por encargo. La
orientación la dio la primera mujer del médico, Gladys Polich, quien dijo que tanto ella como su ex
marido habían recibido amenazas telefónicas y que presuntamente las mismas partían de su actual
pareja, un ciudadano mexicano del que se distanció hace un par de meses. La mujer, que ahora vive
en Corrientes y desde ayer tiene custodia permanente, dijo "que casi no le cabe duda" de que ese
hombre está involucrado en el hecho.
Al respecto, el ministro de Gobierno correntino, Gustavo Valdés, sostuvo que la
custodia se dispuso "luego de la denuncia por amenazas realizada por Polich". En ese orden, el jefe
de Relaciones Institucionales de la policía correntina, Pedro Gómez, dijo que la mujer realizó un
pormenorizado relato de la situación que padecía. "Luego de la muerte de Urbina, la denunciante se
presentó y mencionó las amenazas que recibía de su marido, un ciudadano mexicano" del cual se
encuentra separada, explicó el comisario.
A su vez, Raúl Leiva, abogado de Polich, informó que la noche del miércoles la
mujer recibió llamadas y mensajes de su ex pareja, el empresario automotriz mexicano David Galicia
Ramírez, con quien tiene una hija de 3 años. Según dijo el letrado, los mensajes y llamados "no
eran hechos desde números de la Argentina" y "eran insistentes, pero por consejo mío, dejó de
atenderlas", agregó. También aseguró que su cliente "está destruida, desolada y perdida" por el
asesinato de quien fue su primer marido y padre de su hijo de 19 años.
Leiva detalló que tras separarse de Urbina, Polich mantuvo con el mexicano una
relación de varios años, pero que se tornó "enfermiza" y que por eso decidió terminarla. Pero
entonces, Galicia Ramírez no le permitió abandonar México, donde se radicaron. "Ella se escapó y
como no tenía cómo pagar los pasajes para salir de México, le pidió plata prestada a Urbina. Eso
enloqueció de celos a Galicia Ramírez", manifestó Leiva.
El abogado dijo que Polich volvió hace dos meses a Corrientes, de donde es
oriunda al igual que Urbina, y que Galicia Ramírez "llamaba constantemente para pedirle que
regresara. Estaba obsesionado con ella". Finalmente, Leiva informó que hace un mes la mujer inició
una demanda para obtener la tenencia de la niña de 3 años ante la Cancillería.
En tanto, Galicia Ramírez llegó ayer a la Argentina y se presentó en la Embajada
mexicana para pedir asesoramiento y ponerse a disposición de la Justicia. Así lo confirmó anoche el
vocero de esa sede diplomática, Jesús Alfonso Nieto Zermeño.
A sangre fría. Claudio Urbina vivía en Boulogne con su segunda pareja, Marcela
Agustini, con quien tenía una hija de 4 años. La medianoche del martes, cuando llegaba a su casa en
su auto, fue sorprendido por dos hombres que lo asesinaron con un tiro de FAL por la espalda.
En base a los datos aportados por Polich y la filmación del hecho tomada por una
cámara del municipio, los pesquisas creen que están ante un crimen por encargo y tienen bajo
sospecha al mexicano que fue esposo de la mujer. En tanto, el cuerpo de Urbina fue trasladado ayer
a Corrientes por pedido de sus familiares y fue sepultado a la tarde. l (Télam)
Testigo
Una instrumentista de 27 años que trabajaba junto a
Urbina en un instituto médico declaró que fue amante del profesional y que la noche del crimen,
tras compartir una cirugía, el profesional se ofreció a llevarla en auto a su casa. En el viaje él
le propuso retomar la relación, a lo que ella se negó y bajó del vehículo a las 23.50, 14 minutos
antes de homicidio.