A Central la frase “ya que estamos en el baile, bailemos” le cae justa, como anillo al dedo. Hace meses que el Canalla trabaja para llegar a lo que vive hoy y ya está metido definitivamente en la conversación por el título: con cada paso que dé, no hará otra cosa que potenciar su ilusión. El gran triunfo que logró frente a Independiente, por los octavos de final, le sacó un partido a esa carrera frenética en busca de la gloria. Ya no son cuatro los encuentros que separan al equipo de Jorge Almirón del título, sino tres. Ahora es Racing, nuevamente en el Gigante de Arroyito, para acortar la distancia con el éxito.
Ya no hay forma de menguar las expectativas. Central está arriba del escenario moviéndose al ritmo que impone la definición de torneo y, mientras la chance esté vigente, el sueño se mantendrá intacto. Hay un trecho todavía por recorrer, que no será sencillo para nada, pero mientras el auto siga en pista, siempre estará latente la posibilidad de ver la bandera a cuadros.
Lo mismo que se pensó y se dijo en la previa de Independiente vale para lo que ocurrirá ahora frente a Racing. Porque lo que se le viene al Canalla son otros 90 minutos (pueden ser 120) a suerte o verdad, en los que los aciertos tenderán una mano y los errores pueden propiciar un cachetazo.
Central salió favorecido
Hay un dato objetivo, que no acepta la más mínima discusión: Central salió favorecido de los resultados que se dieron en los octavos de final. Por supuesto, por haber cumplido con la parte que le tocaba en el choque contra el Rojo, pero también por el desenlace del cruce entre Estudiantes y Racing. Cualquiera de los dos hubiera significado una llave de altísimo riesgo, pero la victoria del equipo de Avellaneda hizo que el Canalla no tuviera que ir por el pase a las semifinales a jugar afuera del Gigante. Vuelve a definir en condición de local.
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Di María celebra el primer tanto de Central ante el Rojo, el del empate. Fideo hizo un gol de película.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Lo dijo con todas las letras Ángel Di María tras el triunfo del domingo en Arroyito cuando le preguntaron si el combustible le daba tanto a él como al equipo. “A veces cuesta, pero vamos recargando. Estamos jugando muy seguido, pero cuando jugás de local, con la gente, te da para pelear por mucho”.
Mucho ajetreo para el Canalla
Central está en medio de una doble competencia que lo tiene de aquí para allá, sin la posibilidad de bajar la guardia, pero claramente es una pelea que le gusta dar y que viene manejando con astucia. A esta altura, diez minutos de descanso valen oro y el hecho de no haberse tenido que subir a un micro para viajar hasta La Plata es un montón. Ni hablar de lo que genera jugar frente a los propios hinchas.
Esto ayuda, pero no le garantiza absolutamente a Central. Valen los recuerdos de lo que fueron las eliminaciones en los torneos Apertura y Clausura 2025, ambos en el Gigante de Arroyito. Ahora, en el juego de las preferencias, al Canalla le saltó un pleno.
>>Leer más: Central de cara a la definición: algunos hablan de coincidencia, otros sueñan con que sea una señal
La motivación que le significó el gran triunfo contra Independiente es el principal combustible, pero tiene otros varios argumentos este Central para mantener viva la ilusión. Por ejemplo, la seguidilla de partidos con resultados positivos.
Números que dan superávit
De los últimos siete partidos que jugó, el Canalla ganó seis y empató el restante, con el atenuante de que ese en el que no pudo sumar de a tres fue contra Tigre, cuando Almirón puso en cancha un equipo ciento por ciento alternativos, con tres chicos haciendo su debut como titular en primera división (y otros dos ingresando desde el banco). ¿Y el último que perdió? Frente a Huracán, también en medio de un recambio producto de la doble competencia. Un sostén emocional válido.
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Emanuel Coronel saca el centro a la carrera. En el segundo palo entrará Gio Cantizano para llenarse el pie derecho de gol.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Pero claro, la introducción ya fue y ahora es capítulo por capítulo. Y en cada capíulo de ellos un mundo por descubrir. Está muy fresco el recuerdo de esos tragos amargos de 2025, con eliminaciones tempranas ya en las instancias decisivas, pero vive también en Arroyito ese pasado cercano de la coronación en la Copa de la Liga 2023. A eso último es a donde apunta el Canalla.
De los cuatro partidos que a Central se le pararon frente a sus narices en busca del título, hay uno que quedó archivado. Ahora son tres, por lo que el objetivo quedó más cerca. Su juego, sus ganas y su estabilidad emocional deberán estar a la altura para que sean dos. Allá va Central.