Resulta cada vez más cotidiano, recorriendo la ciudad de Rosario, encontrarnos en bares, cines, la calle en general, con gente de raza negra, o como dicen acertadamente los yanquis: afroamericanos. Creo no exagerar si digo que para el 80 por ciento (al menos) de los habitantes de la "Pampa Gringa", no deja de ser llamativo, inusual, el encontrarnos con afroamericanos en nuestras ciudades, principalmente en Rosario. Los argentinos de "raza negra" no existen, sí existen los argentinos "cabecitas negras", identificación socio-política-cultural de aquellos criollos (por ende mezcla de españoles e indígenas), que hacen su aparición masiva en el siglo XX con el peronismo, y que, en los términos científicos (nefastos en su acepción eurocéntrica y darwinista, pero no en cuanto a su expresión científica genética) hacen referencia al cobrizo, más que al "negro" en sí mismo. Al menos, en la "Pampa Gringa", "Argentina es Europa". Población, en gran medida descendiente de europeos e hija de un Estado nacional que de la mano de intelectuales como Mitre y Sarmiento infundió la idea de que "América es negra y mala" y Argentina "es hija de Europa y europeos", aún confunde sus raíces. De ese modo, se creó una identidad cultural que nunca termina de encontrarse con sí misma, en términos políticos y nacionales: peronista-"negro"-americano o antiperonista-"blanco"-antinacional. Parecería que la historia argentina tiene sólo estos caminos, dicotomía no sólo simplista, sino totalmente falsa, por varios motivos. Los "negros", estuvieron muy presentes en el pasado de nuestra historia. Los batallones compuestos por pardos y morenos, que lucharon desde 1810 hasta 1870 en batallas civiles como independentistas, son muchísimos. De hecho, los "negros", eran parte constitutiva de la sociedad pos independentista en todo el Río de la Plata (en Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, y toda la zona). Pero, a diferencia de nuestro país vecino (Uruguay), Argentina envió al frente de batalla, en la injusta Guerra del Paraguay (1864-1870), a todos los afroamericanos, y, como consecuencia, fueron eliminados de nuestra sociedad en aquel conflicto. Irónicamente (por no decir sarcásticamente), el presidente nacional que finalizó esa deplorable guerra fue Domingo Faustino Sarmiento, quien, no conforme con haberlos eliminado físicamente del territorio nacional, en 1884 los reivindicará como una raza "simpática (por usar una expresión excesivamente simplista pero pragmática para el caso) que tiene mucho potencial si se le otorgan las herramientas y la formación necesaria". Sarmiento es uno de los que refuerza esa fantasía tan nociva para nuestra propia identidad cultural y nacional: "Argentina y su sociedad "son malas", sólo pueden ser buenas, virtuosas, si dejan de ser Argentina para convertirse en Europa o Estados Unidos". He aquí el eje mental, simbólico, que no nos permite, luego de 200 años, encontrarnos con nosotros mismos. Pero la ironía del destino, de la historia, es así. Acá están, bien presentes, centroamericanos, brasileños, colombianos, "negros en fin", recordando que Argentina es América, que es inmigración, que podemos tener apellidos alemanes, judíos, españoles, italianos, polacos, turcos, pero que, como dijo un intelectual y literato tan brillante como Sarmiento, "nuestro destino sudamericano nos persigue, alcanza y vence". Es hora de que nos hagamos cargo y que de la ingenua negación de nuestra identidad logremos la síntesis superadora que nos muestre el camino para convertirnos en una gran Nación.
Matías Legrestti
DNI 28.582.673.
Si algo le faltaba a la comisión directiva de Newell’s Old Boys era robarse un director técnico. Pretendemos que los jugadores estén cómodos y ganen pero qué podemos pedir como hinchas si la dirigencia fueron a San Juan y recibieron recriminaciones de los dirigentes locales por pretender traerse a uno de sus principales jugadores e intentar convencerlo de que en Rosario estará mejor. Dejamos que Bernardi, un ídolo del club, se fuera por la puerta chiquita (si no tenía apoyo, el momento de dejarlo ir era en diciembre) y traemos a un DT como Osella, que por ser fanático del club tampoco mide sus actos. En fin, si yo me robo una mujer, no puedo pedir que después no me la roben. Suerte, Diego, por el bien de todos.
DNI 28.055.575
Tierra de nadie
Acudimos a nuestro diario La Capital dado que los vecinos de avenida Cabassa, desde el 1700 al 1900. Para ubicarlos sería Casiano Casas al 1200, hacia el oeste, a unos 400 metros. Estamos cansados de hacer los reclamos correspondientes a la Municipalidad, a la policía y por eso recurrimos al diario. Quizás, algunos de nuestros gobernantes, tomen cartas en el asunto. Puntualmente, vivimos en un barrio sitiado por los narcos, los robos. Los mismos vecinos, que dejan vehículos abandonados en nuestras calles, es un criadero de vectores, ratas, perros callejeros. Lleno de zanjas con aguas podridas y todo lo que se le ocurra encontrar en su interior. Pedimos por favor, que venga la Dirección de Tránsito a retirar las toneladas de autos y camiones abandonados hace años en nuestras calles. Parques y Paseos, Control Urbano y la policía, que actúen, no que paseen entre los bunkers sin hacer nada. Las esquinas están atestadas de grupos de vagos que roban y agreden a los vecinos y transeúntes. Desde ya muchas gracias
Pablo Forno
Ingresos a Medicina
Estoy de acuerdo con declaraciones del decano de la Facultad de Medicina, doctor Nidd, en que jamás debe limitarse el ingreso de estudiantes de esa carrera. Hacer eso sería supeditar la vocación de los jóvenes a las exigencias del mercado. Además, no sé si sobran médicos, hay guardias que desbordan de pacientes y las horas de espera son interminables, si se contratara a más médicos no habría ese problema. La universidad pública argentina es un ejemplo en el mundo, a pesar de sus dificultades. Un amigo de Estados Unidos me dijo: “¿no pagaste un peso para estudiar medicina?”. “Los cuadernillos, los libros, el viaje, no mucho más que eso”, respondí. “No lo puedo creer”, me dijo. En Estados Unidos sale una fortuna estudiar medicina. Muchos miles de dólares, 500.000 dólares por lo menos. Como dijo el decano Nidd, hay que trabajar en conjunto, autoridades, residentes, médicos, dialogando tenemos que llegar a una solución. Un abrazo a todos.
Sebastián Ocampo
DNI 26.002.307
Es necesario un sinceramiento
Mauricio Macri estableció la política gubernamental de largo alcance orientada sobre tres dificilísimos vectores: arribar a pobreza cero, eliminar al narcotráfico y unir a los argentinos. Yo voté a Cambiemos y lo sigo apoyando pero creo que esos tres objetivos serán muy difíciles de completar: calificar la pobreza en esta bendita tierra resulta imposible si no se detiene la imparable inflación. Quien gane hoy un mínimo salario puede en 60 días estar por debajo de los increíbles jubilados que viven de prestado, subsisten comiendo apenas, necesitan remedios y pagan impuestos (no les alcanza para nada más). La coyuntural salida de servicio del Indec no podrá satisfacer nuestra necesidad de rápida información para medir grados de pobreza. Si se piensa eliminar al narcotráfico como segundo objetivo, recordemos que éste es un monstruo que pisa fuerte, como dice la canción. En un mundo poderoso el narcotráfico lo es más aún. Su capital económico crece tanto que supera los Productos Brutos Internos de cientos de países. El lavado de dinero los hace aparecer respetables para encarar todo tipo de actividades. Se internacionalizaron, envían emisarios y sicarios donde se les ocurra para actuar según sus macabros designios. El tercer objetivo que prevé, unificar a los argentinos ha recibido la rechifla del recalcitrante conjunto de la oposición que solamente entiende una cosa. Perdieron y necesitan recuperar lo que perdieron: dinero sin trabajar, apoyar a la violencia, cobijarse bajo políticos infieles. No les interesó entregar la casa en llamas sino que arrojaban más nafta a medida que se iban yendo. En un rapto de sinceramiento, admiro los ideales del presidente: honestos, entusiastas, pacifistas, patrióticos. Seguramente conoce cuántos obstáculos tiene enfrente e interpreta que a esos obstáculos será difícil ganarles en tiempo y forma. Toda la suerte para él y su tremendo esfuerzo.ç
Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531
¿Quién nos cuida?
El sábado 20 del corriente, a la tarde, estaba a dos cuadras del hotel donde se alojaba River Plate, realmente era un caos con el corte de calle, desvío de los autos, donde se observaba que cada vez se ponía más peligroso por el clima que iba tomando el lugar por la cantidad de simpatizantes que llegaban. Hasta las ambulancias de Pami I tenían problemas para llegar al referido efector de salud. Yo pensaba, tan poca custodia y nadie dirigiendo el tránsito. Hoy (lunes 22) leo en un matutino porteño (sección Deportes) que el ministro de Seguridad de Santa Fe, Máximiliano Pullaro, y el jefe de Policía de Rosario se reunieron con el presidente de River, Rodolfo D’Onofrio, disculpándose de los actos de violencia ocurridos, justificando que el comisario de la seccional 3ª “tiene poca experiencia. Mi pregunta es a las autoridades, ¿quién nos cuida?
Juan José Mocciaro
DNI 6.071.149
Que empiecen las clases
Cualquiera sea el gobierno, en Argentina los docentes aprovechan la época del inicio de clases para reclamar aumentos salariales. Sinceramente, y con todo respeto, debo transmitir el enojo de gran parte de la ciudadanía, que se siente impotente con esta alevosa y vergonzosa actitud que trae malestar a padres y escolares en general. Nos preguntamos por qué no hacen la huelga durante los meses de vacaciones. ¿Por qué esperan el inicio de las clases? Los maestros están muy bien pagados y tienen privilegios como trabajar tan sólo cuatro horas. Las estadísitcas no dejan bien parados a los educadores con respecto a la enseñanza, tratándola de deficiente. Es apropiado resaltar las injusticias que se cometen en el interior, donde los salarios de los empleados particulares, del comercio, de clínicas privadas o secretarias de consultorios médicos, y los mismos empleados profesionales de la Salud, no superan los 5.000 pesos. Es la respuesta que le damos al presidente Mauricio Macri cuando dijo que no se explicaba por qué en Tucumán hay tanta pobreza. Notamos, apesadumbrados, que la efervescencia k y los camporistas atizan y promueven el malestar, cosa que no le hicieron al gobierno anterior. Son los mismos que vaciaron el país pero no lo mencionan. Están acostumbrados al malevaje, a los funcionarios involucrados con la droga, que mata, y siguen ejerciendo el infame comercio. El gobierno se preocupa para brindarnos, en el futuro, una vida digna, muy distantes de los privilegiados como Milagro Sala y todos los demás patoteros que ofician de sicarios para amedrentar con el escarnio la terrible sensación que inspira el miedo.
Ariadna Cerrano
DNI 10.185.115