Las declaraciones conocidas del senador Sanz resultan inconcebibles en un máximo dirigente de un partido que viene de raigambre popular. Uno se interroga sobre qué hubiesen opinado Alem, Irigoyen, que fueron, en su momento, esperanza para pobres y desheredados. Su gravedad debiera merecer mayor repulsa en parlamentarios y dirigentes que de no hacerlo se podría suponer que lo aprueban. Pero, creo que no está solo. Discursos y gárgaras sobre la pobreza sobran. ¿Altos prelados de la Iglesia se sentirán interpretados? Hay una derecha que busca su expresión política en partido propio, pero también enquistada en otros espacios. Casi simultáneamente, poco tiempo atrás, Mauricio Macri llamó despectivamente "trapitos" a muchachos que en los semáforos ofrecen limpiar los parabrisas a los automovilistas. En Rosario el concejal Jorge Boasso deslumbra con una propuesta: que no puedan ingresar al microcentro motociclista con acompañante. Es cierto, recorriendo la ciudad se encuentran los limpiavidrios que algunas veces lo hacen sin buenos modales, incluso se dan casos de robos aprovechando las paradas. Las dos propuestas tienen en común el propósito de "limpiar" las áreas céntricas de la ciudad para transitar tranquilos y para evitar robos, pero las dos tienen un criterio elitista de la ciudad; sus mejores lugares deben ser para "gente de bien". Los marginales deben encerrarse en sus guetos o deben ser amurallados, son ciudadanos a medias, de segunda, " trapitos", para el intendente de Buenos Aires. Los grupos que acechan la llegada de automóviles no resultan muy simpáticos. ¿Pero es lo único que molesta en una gran ciudad? ¿Para motoqueros y familias que se trasladan en motos se debe restringir el derecho de circulación? ¿Se está ante un problema social o no? ¿O se está ante propuestas que buscan cosechar votos fáciles de sectores determinados? Hay una marginalidad intergeneracional: padre desocupado y hasta abuelo también, con las secuelas que ello implica. Hace algunos años un miembro del Foro Regional Rosario proponía que los chicos que deambularan por las calles de noche fueran internados. Son las secuelas que han ido dejando los ajustes, la reconversión neoliberal, las fuentes de trabajo destruidas, la desindustrialización, la liquidación ferroviaria y demás conocido. Uno siente solidaridad con estas situaciones sociales, lo que no significa que se deba tolerar el delito. Y en orden de robos hay motoqueros que lo hacen, pero los countries y lugares selectos, de ingreso restringido y custodiado, están exentos? Un destacado especialista en estos temas afirmó con razón que algunos ven la intervención del Estado necesaria pero para la represión solamente. Problema profundo, de no fácil solución, que requiere propuestas y soluciones públicas y sociales.



































