El pasado lunes 27, mi hija de 5 años me llamó por teléfono llorando para decirme que había visto en el noticiero que habían robado en su calesita.Me contó que al perro Pluto para robarlo lo arrancaron y le cortaron las piernas, y que además se llevaron un elefante y un canguro. La calesita de la plaza López, siempre muy bien cuidada y atendida por su dueña que heredó el amor de su papá por ella, sufrió un nuevo atentado. Un robo a la ilusión de los chicos que crecen felices visitándola y dando siempre una vuelta de yapa cuando atrapan la sortija. Al parecer a ningún funcionario municipal se le cae una idea y se le ocurre enviar a algunos de los muy ocupados integrantes de la Guardia Urbana Municipal (GUM) para patrullar esa zona que por las noches está a la buena o a la mala de Dios, como en la madrugada del lunes. Sería importante que mañana por la tarde, todos los que llevamos a los chicos a la calesita de la plaza López seamos solidarios y en la medida de lo posible colaboremos con esta buena gente que ayuda a que los chicos de la zona se diviertan y pasen momentos inolvidables.


































