El Códice Calixtino o Codex Calixtinus, un libro del siglo XII de valor incalculable, ha desaparecido de la catedral de Santiago de Compostela, en lo que puede ser uno de los hurtos más importantes de patrimonio histórico y artístico de España. La ausencia del códice, que se guardaba en una caja fuerte del archivo, se descubrió el martes por la tarde (hora local), aunque la sustracción se produjo la semana pasada, según fuentes policiales. La pieza no estaba asegurada.
El manuscrito estaba en el archivo de la catedral de Santiago de Compostela, protegido por una cámara blindada. Y pese a ésta y otras medidas de seguridad, el Calixtino, de incalculable valor histórico, desapareció como por arte de magia de uno de los templos más importantes de España.
Las cerraduras y las puertas de la estancia no presentaban señales de haber sido forzadas. Sólo el deán de la catedral compostelana, José María Díaz, y otras dos personas -dos archiveros colaboradores- tenían acceso a la sala. Todos han sido ya interrogados por la policía sin que al parecer haya sospechas sobre ninguno.
"El que se lo llevó sabía de qué se trataba, sabía del incalculable valor y sabía cómo llegar a él, y si no, lo averiguó para poder llegar", manifestó ayer Díaz. "Si sospecho de alguien no lo digo".
Incógnita. La desaparición del códice se constató el martes, pero nadie sabe a ciencia cierta cuándo se cometió el robo del que está considerado como la primera guía del Camino de Santiago. Parece ser que la última vez que alguien reparó en él fue la semana pasada.
El Códice Calixtino data del siglo XII y es una de las joyas del patrimonio cultural gallego. Su autoría se atribuye al Papa Calixto II y está considerado como la guía para peregrinos más importante que existe.
"Lo buscamos entre cuatro empleados para cerciorarnos que no estaba en la caja fuerte ni tampoco en las estancias adyacentes", explicó el deán sobre el momento en el que se dieron cuenta de que había desaparecido.
El archivo de la catedral de Santiago de Compostela, cuya construcción terminó en 1211, hace ahora 800 años, cuenta con un sistema de alarmas. Y también tiene instaladas cinco cámaras de seguridad, de las cuales ninguna apuntaba directamente al códice, para desesperación de algunos expertos en patrimonio religioso.
La desaparición del manuscrito ha hecho surgir las críticas a la seguridad con la que cuenta el patrimonio histórico-artístico nacional que pertenece a la Iglesia Católica. "Si no se llevan más cosas es porque no quieren", dijo un experto a medios españoles.
Las fuerzas de seguridad están buscando la obra, en una gran operación en la que participan la policía científica y la judicial, además de otros expertos en este tipo de investigaciones.
La desaparición del manuscrito supone uno de los robos más importantes del patrimonio histórico y artístico de los últimos tiempos. Por eso, algunos lo califican ya como "el robo del siglo".
"Es como si desapareciera el museo del Prado, El Escorial, La Alhambra o la Mezquita de Córdoba", destacó su importancia el historiador Fernando García de Cortázar, quien en declaraciones a Punto Radio lo calificó como uno de los textos históricos más importantes del mundo.
Compuesto por cinco libros y dos apéndices (225 folios de pergamino encuadernados todos en un tomo único desde la década de los 60) su objetivo cuando fue escrito era difundir la devoción por el apóstol Santiago y servir de guía a los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela. Mide 30 por 21 centímetros.
"No hay constancia de robos similares", manifestó el delegado del Gobierno en Galicia, Miguel Cortizo. "No es infrecuente que haya expertos internacionales que se dedican a este tipo de robos, pero confío en que se resuelva como en casos anteriores", dijo por su parte en Madrid la ministra de Cultura, Angeles González-Sinde.
Los expertos temen ahora que el códice robado pueda sufrir daños, sobre todo que los colores de sus ilustraciones se vean alterados y que las páginas se desprendan si no es tratado con las condiciones de luz y humedad que necesita.
Entretanto, se especula con el destino que el ladrón o ladrones darán al manuscrito.
Según los expertos, es difícil colocarlo incluso en el mercado negro, al ser una obra tan conocida y ante la dificultad de calcular su valor económico. Algunos apuntan la posibilidad de que se trate de un robo por encargo de un coleccionista.
Una obra única en cinco libros
Compuesto por cinco libros y dos apéndices, aunque encuadernado en un tomo único en 1964, el códice, que nació con el objetivo de propagar la devoción por el apóstol Santiago, era una especie de guía para los peregrinos que se dirigían a la ciudad, con consejos, posibles alojamientos, descripciones de la ruta, de las obras de arte así como de las costumbres locales de las gentes que vivían a lo largo del Camino. También contiene ricas ilustraciones y 22 piezas polifónicas que se cuentan entre las más antiguas de Europa. Mide 30 por 21 centímetros y consta de 225 folios de pergamino.
En los últimos años, se habían aumentado las medidas de seguridad para proteger el códice, guardado en una zona dotada con un sistema de alarmas y contraincendios, pero que no registra todos los movimientos en las distintas estancias. Aparte del original desaparecido, existe una réplica exacta, con la que trabajan los especialistas acreditados, que pueden ver los visitantes del Museo de la Catedral. El original sólo se mostraba en grandes ocasiones, la última vez, según La Voz de Galicia, hace unos dos meses a personal del Ministerio de Cultura.