Buenos Aires.— Dos ladrones enmascarados asaltaron a una familia en su casa
de la localidad bonaerense de Béccar, la mantuvieron como rehén durante dos horas y al escapar se
llevaron cautiva a la dueña de casa hasta que fueron detenidos tras una persecución y un
tiroteo.
"Uno de los ladrones estaba muy violento, me pedía todo el tiempo plata y joyas
y me apuntaba con un arma a mí y a mi hija. Me decían: «Dame la plata y el oro, sino la quemamos a
tu hija»", relató tras ser liberada Mariana Parola, de 39 años.
Fernando, esposo de la víctima, relató que todo comenzó cerca de las 13.30
cuando su mujer fue a buscar a su hija al colegio porque se sentía mal y al regresar fue
sorprendida por los maleantes en el interior de la vivienda. "Eran dos sujetos enmascarados que le
apuntaban con armas de fuego" y que entraron por el fondo en momentos en que su suegro, de 88 años,
había llegado junto a albañiles para hacer unos trabajos. "Me venía a hacer un favor y lo tiraron
al piso y le robaron los audífonos", se lamentó.
Los delincuentes encerraron al anciano y a los albañiles en una habitación y los
ataron de pies y manos con cinturones y cables. Después, mientras le apuntaban con el arma a la
mujer y le exigían dinero y joyas, los ladrones llamaron por teléfono a otros cómplices para
decirles que los pasaran a buscar.
Al mismo tiempo, un vecino que observó un auto con dos sospechosos adentro
alertó a la policía y llegaron varios patrulleros. Al ver a los agentes, un hombre y una mujer
pretendieron huir pero fueron capturados e identificados como Cristian Casco, de 26 años, y Noemí
González, de 19, cómplices de los que entraron en la casa.
El escape.Al ver que el resto de la banda no llegaba, los delincuentes se
pusieron nerviosos y le dijeron a la mujer: "Vos te venís con nosotros". La hicieron subir a su
camioneta (Toyota) con vidrios polarizados, la hicieron manejar y se sentaron atrás para que no los
vieran en actitud sospechosa.
A esa altura, el resto de la familia ya había dado aviso a la policía por el
rapto y cuando la camioneta llegó al Acceso Norte comenzó a ser monitoreada por las cámaras de
seguridad de la autopista. Entonces se montó un operativo cerrojo que dio su resultado en
Panamericana y ruta 197. "Cuando iban hacia el centro de Pacheco les cruzaron un patrullero
adelante y tres por atrás, hubo un intercambio de disparos y mi mujer se asustó y chocó", detalló
Fernando.
Los dos delincuentes bajaron del vehículo y quisieron escapar pero ambos fueron
apresados e identificados como Nahuel Pérez, de 18 años, y Matías Casco, de 23, hermano del
detenido frente a la casa. Los jóvenes tenían dos revólveres, el botín robado y una máscara.
"Esto tuvo un final feliz y la policía me devolvió hasta el ultimo peso, la
última joya y el último reloj. Hubo un accionar impecable, me quedé sorprendido de cómo actuaron,
la presencia y el estado físico", remarcó Fernando. (Télam)