Hace menos de dos meses que Clarisa Berdún de Weisburd se jubiló después de una larga vida en el mundo de la enseñanza. Como profesora de lengua desarrolló su magisterio en varias escuelas y colegios donde dejó huella profunda de su carácter humano, de su saber y, sobre todo, de su saber enseñar. Como directora, ejerció su labor durante 20 años en el Colegio Parque España de Rosario. He tenido la fortuna personal y profesional de compartir con ella los dos últimos años de su carrera docente en el Colegio Parque España. Este centro es una experiencia pedagógica única en la ciudad de Rosario y de Argentina: una institución docente que comparte titularidad (la Fundación Cultural Parque de España constituida por el Estado Español, la Municipalidad de Rosario y la Federación Santafesina de Asociaciones Españolas), que integra el currículo de la provincia de Santa Fe y del sistema educativo de España. Y que posibilita que profesores argentinos y españoles compartan modos y estilos docentes propios de cada país, que regula su estructura y su funcionamiento con la normativa legal provincial o nacional y con sesgos de normativa española. Todo ello confluye en que los alumnos del Colegio Parque de España salen hacia sus estudios universitarios con una doble titulación de estudios secundarios: el título argentino y el título de bachiller expedido por el ministro de Educación, Cultura y Deporte en nombre del rey de España, diploma que no sólo les abre las puertas de la universidad española sino las de cualquier país de la Unión Europea. A todo ello, se añade otro factor decisivo. El colegio cuenta con una doble dirección: hay un equipo directivo argentino y un director español. En estos 20 años de funcionamiento, han ostentado la dirección española y la representación legal del centro cuatro docentes españoles y todos hemos compartido nuestra labor con la directora argentina, la profesora Clarisa Berdún de Weisburd. A lo largo de este proceso repetido de cambio, Clarisa Berdún ha permanecido en su cargo dando lugar a una estabilidad en la que el colegio ha sabido adaptarse a nuevas situaciones y dar respuesta a las nuevas necesidades de la sociedad rosarina, sin perder sus señas de identidad. Ello nos ha llevado a ofrecerle el próximo sábado 12 de mayo un pequeño homenaje. Queremos decir en voz alta los que hemos trabajado con ella que esta argentina que nació en Zaragoza (o lo que es lo mismo, esta aragonesa que construyó su vida argentina en Rosario) es una de las personas que más ha trabajado para que la educación sea la base fundamental de la integración. Te queremos Clarisa.

































