En estos tiempos, donde la población se encuentra en una postura de "sálvese quien pueda", donde pasó a primer plano el individualismo, la falta de respeto y el mal humor, quizás fomentada por una crisis que no cesa y cada día genera una diferencia más acentuada de clases sociales, es esperanzador encontrarse con personas que aún conservan una ética, respeto y hasta una sonrisa. Por eso quiero mencionar a Sergio Florentino, director de Archivo de la Aduana de Rosario, por su dedicación laboral y compromiso frente al ciudadano y el trabajador. Esta persona ha sabido responder todas mis dudas con una total vocación, inclusive brindando su número personal para resolver cualquiera de mis inquietudes. Muchos dirán, es su trabajo, es lo que le corresponde, ¿pero hoy en día, quién hace lo que corresponde? Por eso deseo hacer pública mis felicitaciones y brindar en un medio público este mensaje de aliento, donde aún queda gente digna de respeto y mientras más nos sumemos a este compromiso seremos la fuerza necesaria para un país mejor.




































