Sobre la carta de Nicolás Robledo del pasado domingo pidiendo el reconocimiento de soldados, es necesario puntualizar que el mismo integra un movimiento de ex soldados no combatientes que nunca participaron en acciones bélicas que se propaga a lo largo del país. Recientemente 46 agrupaciones en un congreso nacional rechazaron unánimemente y en forma escrita y pública un proyecto de ley presentado por la senadora nacional Perceval, que les otorgaba el 75 por ciento de una pensión mínima a todos los soldados clase 62 y 63. ¿El motivo? Quieren más. Como si esto fuera poco, sus acciones vienen obstaculizando el reclamo legítimo de ex soldados combatientes que participaron de efectivas acciones bélicas tal como lo demandan las actuales leyes nacionales, pero integrando las bases continentales de la Fuerza Aérea Argentina, que fueron desde donde operó toda la Fuerza Aérea atacando a la flota inglesa. Estos ex soldados de la Fuerza Aérea poseen un reconocimiento oficial como verdaderos veteranos de guerra, como pueden observar en la página oficial de la misma. Pero no se encuentran contemplados en las actuales leyes. Mayor injusticia no podría suceder: verdaderos veteranos de guerra sin reconocimiento y un montón de vivos solicitando ser tratados como tales, pidiendo más y obstaculizando el legal y legítimo reconocimiento de quienes participaron en las operaciones. Cosas de la política de estos tiempos. Me agradaría poder contactar a ex soldados de la Aeronáutica para enviarles la documentación necesaria para que puedan reclamar sus derechos.




































