A muchos de los que habitamos esta ciudad nos gustaría ver una Rosario distinta, pero parece que va ser bastante difícil en los próximos años dado que se trabaja en pro de algunos y desmedro de otros. Creo que aquellos que pagamos nuestros impuestos sólo tenemos que observar la cantidad de aberraciones que se hacen en este municipio. En estos días parece que pegó muy fuerte el tema "ciclismo" y hay una cantidad de personas (contratistas o municipales) pintando a destajo a metro de cordón izquierdo de muchísimas cuadras de la ciudad. Algunas de color amarillo y otras de blanco para diferenciar qué sectores no se podrán invadir con el rodado que manejamos. Ahora, me gustaría saber cuál es el "estudio" hecho por la Municipalidad para implementar esta medida. Porque, honestamente, parece que sólo un capricho puede haber introducido semejante obra. ¿O acaso no se pensó que estamos en la ciudad donde existe mayor cantidad de vehículos por habitante de casi todo el país? Ya casi no se puede circular, las calles siguen teniendo la misma dimensión que en el siglo pasado, es casi imposible circular sin embotellamientos, con taxis, micros, camiones frente a obras en construcción, camiones bajando cajones de bebidas. Por supuesto, nada de esto se puede dejar de hacer, pero se debe evaluar a la hora de planificar y desarrollar obras. Parece no haberles alcanzado con el proceso que lleva ya casi dos años con el carril único, ya que en algunos aspecto acelera el movimiento vehicular y por otro lo entorpece, ya que los movimientos de circulación de algunos micros no fueron evaluados, no se previeron en las calles laterales las paradas de taxis, realmente hoy sigue siendo un bodrio que no se terminó. Es inaudito que las obras que se desarrollan en esta ciudad sean pensadas por algunos trasnochados que quieren demostrar que trabajan, cuando realmente lo poco que hacen lo hacen mal, y a las pruebas me remito ya que parece que al año electoral los apretó feo y salieron a arreglar veredas, logrando un desastre en el centro, donde los peatones caminan por la calle. Tampoco me puedo olvidar de una gran base peatonal de hormigón hecha en el cruce de galerías por calle Sarmiento entre Córdoba y Rioja, fueron tantos los autos rotos y la cantidad de caídas de personas que después de tres meses desistieron y lo quitaron. Eso sí, acá nadie se hace cargo, total el municipio, o sea nosotros, siempre pagamos. Pagamos sueldos de profesionales a una cantidad de improvisados que en forma permanente y sistemática hacen de la vida cotidiana un pensamiento virtual del cual nunca salen, pero la realidad los derrumba y nosotros debemos seguir soportando esta condición inescrupulosa donde siempre salimos perjudicados. Pensar en una ciudad distinta es pensar a futuro, la infraestructura no se planifica de hoy para mañana y haciendo parches de los cuales es difícil salir. Tener la visión de la ciudad que queremos no es fácil pero para esto se necesita trabajo, no dibujos en el agua, que nunca llegan a su fin, no quiero que sigan diciendo que Rosario está hermosa, cuando esto es sólo una cáscara y por dentro realmente esta verde y sin madurar. Sólo pretendamos una Rosario distinta pero real.

































