En nuestro país, desde hace mucho tiempo, el gobierno etiqueta al revés. Lo que es una cosa, le llama de la manera contraria. Dice que no hay inflación. Dice que no hay cepo al dolar, dice que no se ha devaluado y el único dólar que se consigue es el denominado blue (a un 50 por ciento más que el oficial) que es pura tiza. A los innumerables casos de corrupción que crecen entre sus más íntimos colaboradores le llama "ese medio miente". Los subsidios gigantescos al ferrocarril, en Buenos Aires (que no han servido para mejorarlos, por el contrario se ha generado más corrupción y esto ha traído accidentes por motivos absurdos, y muertos y heridos) también las líneas de colectivos sirven para tener una caja negra fabulosa. Aerolíneas pierde fortunas, y su gestión está descalabrada por los desaciertos. Mientras sus directivos obtienen sueldos monstruosos. YPF está vacía, y lo que es peor se viene un juicio gigantesco: España pide 10.000.000.000 de dólares por su confiscación. Escasea energía eléctrica (como siempre en verano). No quedan reservas petroleras a menos que se explore con tecnologías a las que no tenemos acceso. El gasto público ha llegado a 800.000.000.000 de pesos. Las políticas relacionadas con la seguridad producen más inseguridad, unidas a políticas carcelarias y pos carcelarias nulas, crece el delito por vía de la reincidencia, casi permanente. La cárcel tiene puertas giratorias todo el tiempo expulsando muchísimo antes de cumplir las penas, y los que delinquen vuelven a delinquir. No hay créditos para la vivienda destinados a los matrimonios jóvenes, ni a la clase media. Sólo se construye en los discursos. No se construyen autopistas. No tenemos servicio de trenes como los hubo que conectaban al país. Viajar es carísimo en transporte automotor. No hay obra pública. Las provincias están quebradas y endeudadas. El impuesto al trabajo es vergonzoso. Trabajadores que no llegan a fin de mes deben tributar y pierden lo que consiguen en las paritarias. Existe precarización laboral y desocupación. Los pobres son cada vez más y el gobierno los esconde debajo de la alfombra. Se paga salario familiar pero en forma selectiva, no a todos. Los sueldos en muchísimos sectores son paupérrimos. La ocupación creció (obviamente tomando 2002) pero en el Estado (empleo público). El 80 por ciento de los jubilados perciben la mínima alrededor de 1.700 pesos mensuales. En el Congreso aún con mayoría "K" se votó para que se aplique el 82 por ciento mínimo vital y móvil, que el gobierno "K" (la presidenta vetó dejándolo sin efecto). No obstante, la presidenta se aumentó un 42 por ciento su sueldo, más la pensión por su marido completa una cifra inimaginable para cualquier ciudadano: mensualmente cobra 113.677,40 pesos. Hubo un 17S, un 8N y un paro general que se cumplió en más de un 80 por ciento, y aún el gobierno no sabe de qué se trata. ¿Qué querrá cambiar la gente? ¿Es tan dificil entender? ¿Qué necesita saber la presidente?
































