Tres nenas y una adolescente quedaron al borde de morir envenenadas cuando el padre de una de ellas le suministró a su hija un helado rociado con un agroquímico. La intención original del hombre, según indicaron fuentes policiales, habría sido matar a su hija, pero el efecto del producto tóxico que mezcló en la crema también llegó a las otras tres menores que la acompañaban y que llegaron en forma casual a probar la golosina.
Tres de las víctimas permanecen internadas en diferentes centros médicos de Rosario. Tienen 5 y 8 años. La mayor, de 16, fue dada de alta.
Abril tiene 5 años. Gianella, 8; Luciana, también 8 y Micaela, 16. De acuerdo a un estudio biológico preliminar, las menores ingirieron junto con el helado un agroquímico que poseía una "sustancia fosforada", lo que podría causarles secuelas en hígado y riñones.
Quien está preso por propiciar esta situación es Jorge H., de 58 años, el papá de Gianella. Quedó detenido e incomunicado al saberse por boca de allegados que había amenazado en varias oportunidades, siempre en estado de ebriedad y durante violentas peleas con la mamá de la nena, con "envenenar a todos" los de su familia, según consignó el subjefe de la seccional de Totoras, Pablo Ramírez.
El caso ocurrió el martes en esa localidad del departamento Iriondo, situada a 57 kilómetros de Rosario. Según el comisario Ramírez, la policía fue notificada a las 18.45 que una dotación de Bomberos Voluntarios tuvo que acudir a una vivienda ubicada en Rivadavia y Saavedra en donde "tres o cuatro menores presentaban signos de intoxicación. Cuando acudimos al lugar encontramos un panorama complicado. Las chicas estaban desvanecidas, con las pupilas hacia atrás y un cuadro de vómitos severo. Entonces se las trasladó al Samco local y allí se les practicaron los lavajes de estómago, se les hicieron extracciones de sangre, pero estaban bastante mal. No se les encontraba pulso y no reaccionaban", describió el policía.
Ante ese panorama, las menores fueron derivadas a Rosario. Abril quedó internada en el sanatorio Rosendo García; Gianella en el sector de cuidados intensivos del Saladillo, y Luciana, en el Hospital Provincial.
Luego de ser atendida en la clínica de Totoras, Micaela fue dada de alta. La adolescente por su contextura física fue la que mejor pudo tolerar los efectos del veneno. También la única que conservó lucidez como para referir a los policías lo que había ocurrido.
La joven contó que el martes llegó hasta su casa el papá de Gianella, quien también es su suegro, dado que ella está en pareja con un hermano mayor de la criatura de ocho años. La nena vive en ese lugar porque su hermano se hizo cargo de ella hace unos meses.
La historia previa al incidente, de acuerdo a lo aportado por fuentes del caso, estuvo signada por episodios de violencia familiar. "Hubo varias peleas, el padre de la nena en estado de ebriedad amenazó con envenenar a todos en algunas oportunidades. Eran amenazas de cuando estaba tomado y nunca se sospechó que pudiera concretarlas", agregó Ramírez.
Según el testimonio que brindó Micaela, Jorge H. llegó hasta su casa con signos de ebriedad y ofreció comprarle a Gianella un helado. A los pocos minutos regresó con un cucurucho de dos bochas para la nena de 8 años. En ese momento, Gianella se encontraba con Abril y Luciana, dos amigas del barrio. Jorge H. le dio el helado a su hija y se quedó en el lugar hasta que la criatura comenzó a comerlo.
Entonces ocurrió algo curioso. Una vez que Jorge H. se fue Gianella manifestó que no le gustaba el sabor del helado, por lo que se los ofreció a las otras chicas. Micaela también lo probó, pero en menor cantidad y eso hizo que sufriera un daño menor al que padecieron las tres nenas. Pocos minutos después se desencadenaba el cuadro de intoxicación.
Al tomar conocimiento de esa situación los agentes de la seccional de Totoras informaron al juez de Instrucción de Cañada de Gómez, Rodolfo Zvala, quien ordenó la captura de Jorge H. y un allanamiento en su humilde casilla de Almirante Brown y San Martín. Allí los investigadores secuestraron unos tachos con restos de agroquímicos que serán sometidos a pericias para establecer si fueron los que fueron rociados en la crema helada. "Había poca cantidad, pero el producto es tan concentrado que lo que había alcanzaba para envenenar a una persona", dijo una fuente del caso.
Jorge H. quedó detenido e incomunicado acusado de tentativa de homicidio calificado agravado por el vínculo. El juez Zvala le tomará hoy declaración indagatoria. Según trascendió el imputado posee un prontuario en el que figuran varios delitos como robo calificado y violación.