Pregunto a la Dirección de Tránsito: ¿qué está pasando con los controles en la puerta de los colegios que iban a ser tan rigurosos? Una de las excepciones parece ser el Colegio Marista, de Mendoza al 400, donde es imposible circular a la hora de entrada, en cualquiera de los turnos. ¿O será que goza de algún privilegio por ser de barrio Martin? Otro es el San Patricio, de Rodríguez al 200, donde se ven autos hasta en triple fila a la hora del colegio. Si a quienes trabajamos repartiendo en la calle nos corren y tratan como animales cuando solicitamos un par de minutos para dejar alguna mercadería al paso en algún negocio, ¿por qué a estas personas se les permite estacionar con total impunidad en los colegios? ¿O será que hay una ley para los ciudadanos comunes y otra para los sectores sociales más pudientes? Me gustaría pensar que la ley ha sido hecha para que la cumplan todos, ¿o estos ciudadanos tienen algún valor agregado? Me gustaría que la directora de Tránsito responda.




































