El Parlamento portugués aprobó ayer la ley del gobierno socialista para legalizar los matrimonios del mismo sexo, un acontecimiento que el primer ministro Jose Socrates calificó de un paso histórico en la lucha contra la discriminación en el país.

El Parlamento portugués aprobó ayer la ley del gobierno socialista para legalizar los matrimonios del mismo sexo, un acontecimiento que el primer ministro Jose Socrates calificó de un paso histórico en la lucha contra la discriminación en el país.
El gobierno de Socrates, en minoría, logró la aprobación de la norma con el apoyo de los partidos de izquierdas, mientras que se rechazó la propuesta alternativa de la oposición de centroderecha de uniones civiles y un referéndum sobre el asunto.
"Es un pequeño cambio en la ley, pero un paso muy importante y simbólico para actualizar totalmente los valores que son los cimientos de las sociedades abiertas, tolerantes y democráticas: la libertad, la igualdad y la no discriminación", declaró el primer ministro al Parlamento antes de la votación.
La ley otorga a los matrimonios homosexuales los mismos derechos que los heterosexuales, en asuntos como impuestos, herencias y vivienda, pero no ofrece el derecho a adoptar niños. Pero la Iglesia Católica se opuso y advirtió de sus consecuencias.
La norma ahora tiene que ser ratificada por el presidente conservador, Anibal Cavaco Silva. Si la aprueba, Portugal se unirá a países como España, Bélgica, Holanda, Noruega, Suecia, Sudáfrica y Canadá, pero éstos permiten la adopción de las parejas gays. l (Reuters)




Por Martín Stoianovich