Corrientes.— Penas de hasta 40 años de prisión es lo que pidió el fiscal
Oscar Resoagli para los nueve acusados de haber secuestrado al joven Cristian Schaerer, quien
permanece desaparecido desde septiembre de 2003. Lo hizo en la segunda jornada de alegatos del
juicio oral y público que se realiza en el Tribunal Oral Federal de esta provincia tras considerar
que el jefe de la banda que capturó a Schaerer es el famoso secuestrador Cristian Carro Córdoba, ya
condenado por otros hechos cometidos en el conurbano bonaerense.
El viernes, al iniciarse la etapa de alegatos, la querella había pedido penas de
hasta 43 años y 3 meses de prisión, mientras que mañana empezarán a decir lo suyo los abogados
defensores de los imputados, quienes adelantaron que pedirán la absolución de sus defendidos por
falta de pruebas.
Cuantioso rescate.A pesar de ser sábado, los jueces escucharon durante cuatro
horas la exposición del fiscal, quien reclamó el máximo de la pena previsto para cada uno de los
delitos que se les imputan a los principales acusados: secuestro extorsivo agravado por el número
de personas, asociación ilícita y uso de armas agravado.
Cristian era estudiante universitario y fue secuestrado la noche del 21 de
septiembre de 2003 cuando descendía de su automóvil Mercedes Benz para abrir el portón del garaje
de su casa del barrio Las Tejas, a quince cuadras del microcentro correntino.
Durante la investigación, se determinó que los secuestradores lo mantuvieron
oculto en varios lugares: la localidad de Saladas, a 100 kilómetros de la capital provincial; la
ciudad correntina de Paso de los Libres y la brasileña de Uruguayana.Dos meses después de su
captura, la madre de Cristian pagó un rescate de 277 mil dólares en la ciudad paraguaya de Ciudad
del Este, pero Cristian nunca fue liberado y todavía se desconoce su paradero.
Penas máximas.En su alegato, Resoagli recordó cada uno de esos pasos y dio por
probado que la banda capturó a Cristian porque falló en su intento de secuestrar seis meses antes
en Paraguay a su padre, ex funcionario del gobierno provincial de Rául Romero Feris.
El fiscal solicitó una pena de 40 años para Carro Córdoba, a quien calificó como
"el jefe de la banda" y recordó que ya cumple condenas por dos secuestros cometidos en la provincia
de Buenos Aires y estuvo involucrado en otro caso en Paraguay.
Luego pidió una condena de 35 años para Gonzalo Paragüita Acosta, a quien acusó
de participar en el operativo de secuestro, los llamados extorsivos a la familia Schaerer y ser el
guardián de Cristian en varias oportunidades. "El era el duro, el violento", afirmó el
representante del Ministerio Público.
Para Raúl Caniche Salgán y sus hijos, Oscar y Sergio, el fiscal solicitó una
pena de 38 años de prisión por considerarlos coautores de los delitos. "Ellos integran una banda de
una peligrosidad extrema que ejerció una inteligencia criminal asombrosa", remarcó en su
alegato.
Respecto del policía federal Miguel Angel Ramírez, amigo de los Salgán, la
fiscalía pidió una pena de 30 años por considerarlo cómplice necesario. El ex efectivo está acusado
de avisar a los secuestradores que se iba a realizar un allanamiento cuando tenían cautivo a
Cristian en Paso de los Libres, lo que impidió su rescate.
Igual pena se solicitó para Claudio Cornelli Belén, aunque el fiscal reconoció
que "tuvo una actitud diferente a la de los demás imputados", porque aportó datos para esclarecer
la causa.
Para la única mujer imputada, María Esther Sudo, considerada cómplice primaria,
Resoagli solicitó 30 años de prisión y sostuvo que "ella es madre y permitió o utilizó a su hijo y
eso agrava su conducta. Fue una colaboradora directa" en el secuestro, agregó. Para el hijo de esta
mujer, Gabriel Sudo, que fue detenido cuando tenía 18 años, el representante del Ministerio Público
pidió 8 años de cárcel por hallarlo cómplice primario, ya que "vigiló algunas secuencias del pago
del rescate".
Mala gente.Resoagli calificó a los integrantes de la banda como "mala gente" en
varios pasajes de su alegato y expresó que "este secuestro tuvo una víctima directa, que fue
Cristian, y víctimas colaterales: la familia, el equipo de investigadores y yo".
Sobre el desenlace de la exposición, el fiscal consideró acongojado: "Nos
sentimos frustrados, somos unos fracasados porque no pudimos encontrar a Cristian, y no hablo del
fracaso profesional, sino humano". Al salir de la sala, Resoagli se abrazó llorando con Pompeya
Gómez y Gastón Schaerer, madre y hermano de Cristian.
En tanto, por la misma causa continúan prófugos Rodolfo Ruso Lorhman y José
Horacio Potrillo Maidana, considerados los cabecillas junto con Carro Córdoba.
Segundo juicio
Este es el segundo juicio oral y público que se realiza por el secuestro de
Cristian Schaerer y en ninguno de los procesos se logró esclarecer qué ocurrió con el joven. Sin
embargo, los investigadores dicen que se logró detener a casi toda la banda y que se condenó en
2007 a tres de sus miembros a penas de hasta 25 años de prisión.
(Télam)