A partir del informe que dio cuenta de un aumento en las consultas por problemas subjetivos en los centros de atención primaria, personal de Salud Mental del municipio realizó ayer un enfático reclamo para que se dote de infraestructura al área. Psicólogos y psiquiatras que trabajan en hospitales y centros asistenciales plantearon que los recursos actuales son insuficientes para atender a la demanda, solicitaron la creación de guardias en los hospitales, la definición de lineamientos estratégicos y la apertura de espacios de internación o de día específicos.
El reclamo del sector salió a la luz tras conocerse el resultado de un informe que la Secretaría de Salud Pública municipal presentará el viernes próximo y que refleja cambios significativos en la demanda sanitaria de casi 500 mil rosarinos que carecen de obra social. Detectó que los problemas de salud mental ocupan el octavo lugar en la lista de patologías atendidas.
Si bien acordaron con ese diagnóstico, los trabajadores argumentaron no poder dar una respuesta acorde a la exigencia.
"Hace años que venimos planteando el cambio en el perfil de la demanda y elevando reclamos a las autoridades, que no son escuchados", dijo Andrea Labartete, directora del servicio de salud mental del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde más del 50 por ciento de las consultas son por rupturas de lazos, crisis subjetivas, abuso y maltrato de menores y adolescentes.
Una demanda de los trabajadores es la creación de guardias en los hospitales, donde deben asistirse las urgencias y las crisis según la nueva ley de salud mental de 2010, la legislación provincial de 2007 y una ordenanza municipal de dos años atrás.
La ausencia de esos espacios, advirtieron, provoca que los equipos apelen a la sujeción física o química del paciente en crisis. El planteo fue realizado en diciembre pasado por el servicio del Vilela ante la Defensoría del Pueblo provincial.
Por entonces, alertaron sobre los riesgos de negligencia por carecer de guardias, como también de "centros de salud mental con internación, dispositivos de alojamiento diurno y clínicos, red de cuidadores y equipos de atención domiciliaria".
Alarmados. Laura Medina, del mismo servicio, apuntó: "Nos preocupa que se tengan que generar estrategias de intervención de acuerdo a lo que hay y no en base a lo que la problemática requiere".
"No sólo aumenta la demanda sino la complejidad: hay casos atravesados por el consumo, el tráfico de drogas y familias muy vulnerables que se están dedicando a la venta. Trabajar con instituciones se complejiza y, a veces, no existen espacios adecuados, sobre todo para niños y jóvenes", alertó Diana Oter, psicóloga del centro de salud Domingo Matheu (Corrientes al 3800).
Lineamientos
El personal de Salud Mental reclamó también “lineamientos políticos para fijar prioridades y una planificación estratégica. Los psicólogos y psiquiatras no llegan a 200. Los equipos están integrados por enfermeros o clínicos que derivan casos, pero los profesionales de Salud Mental responden por la atención y el tratamiento del paciente.