Durante más de dos años fui secretario de la Liga de Fútbol Infantil de Rosario. En ese período observé en varias ocasiones irregularidades e imparcialidades de parte del tribunal de disciplina, lo cual me ha llevado a renunciar al cargo. Pero el colmo del descaro fue el que cometió el presidente de la Liga en las últimas supuestas elecciones, porque impidió reiteradamente la presentación de una lista opositora negándose una y otra vez a entregar el estatuto de la liga. Desde hace más dos meses varios miembros de los clubes venimos solicitando el estatuto, consiguiendo sólo como respuesta excusas y negativas al pedido. Hoy la liga tiene una nueva comisión que nadie votó, nadie aprobó y supuestamente está avalada por un estatuto que salvo el presidente nadie leyó. Además nadie aprobó la memoria y balance del periodo anterior. Por tal motivo le pregunto, señor presidente: ¿por qué no entrega como es su obligación el estatuto a sus asociados? Por último quiero terminar con lo que decía el gran Tato Bores: "Si los pueblos no se ilustran, si no se dan a conocer sus derechos si el hombre no sabe lo que puede, lo que vale y lo que se le debe, nuevas civilizaciones seguirán a las antiguas, pero será sólo su suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía".




































