Buenos Aires.— El fiscal del juicio por el crimen del comerciante Ernesto
Mata, asesinado el año pasado durante un asalto en su casa de la localidad bonaerense de Martínez,
pidió que se condene a los dos acusados a 41 y a 47 años de cárcel.
Eduardo Rodríguez solicitó en su alegato ante el Tribunal Oral Criminal
4 de San Isidro que a Sebastián Rodríguez Vázquez, de 30 años, le den 47 años de prisión, mientras
que a Alejandra Ortiz, de 32, le impongan 41 años al considerar que ambos son coautores de
“homicidio en ocasión de robo, en concurso real con robo agravado por el uso de armas y con
encubrimiento agravado”.
El funcionario calificó a la banda que actuó junto a los imputados como
“una horda criminal” que la noche del hecho desplegó “un cuadro de violencia
inusitada” y destacó “la entereza y la valentía de la familia Mata”, ya que tanto
la viuda como uno de sus hijos reconocieron en el debate a los imputados como dos de los ladrones
que escaparon por una ventana de la casa.
Por su parte, los querellantes de la familia Mata, Miguel Angel Pierri y
Marcelo Biondi, coincidieron con el fiscal en el delito por el que deben ser condenados ambos
imputados y solicitaron 41 años de cárcel para ellos. Asimismo, Pierri consideró que habría que
investigar a la policía por el protocolo de seguridad empleado esa noche porque le resulta
“inexplicable” el resultado de la muerte de Mata.
En tanto, el defensor oficial Marcelo Rodríguez Jordán descartó que
Rodríguez Vázquez y Ortiz hayan tenido incidencia en la muerte de Mata al recalcar que ninguno de
los dos disparó. Y dijo que de ser condenados, sea por tentativa de robo porque ninguno se llevó
nada.
Mata fue asesinado la noche del 11 de junio de 2008 cuando llegaba a su
casa de Martínez y fue sorprendido por delincuentes que ingresaron a robar. Un llamado de su viuda
y de su hija alertaron a la policía, que se enfrentó en la puerta de la vivienda con tres de los
delincuentes, uno de los cuales le pegó un tiro en la nuca a Mata cuando quiso proteger a su hija,
a quien llevaban como escudo humano. (Télam)






























