Que la sangre derramada por nuestros compatriotas, jovenes soldados, muchos de ellos con tan solo 18 años de edad, que dejaron su vida en nuestras islas Malvinas, no sea en vano. Los tiempos han cambiado, ya no hay dictadores fuera de sus cabales que toman decisiones detrás de un escritorio con una botella a su costado, esas decisiones desafortunadas que nos llevaron a una guerra sin sentido, más allá de reclamar lo que nos pertenece. Pero no podemos olvidar ni perdonar, nada ni nadie desea una guerra, deseamos por parte de nuestros gobernantes un reclamos serio y justo por algo que nos pertenece, mucho más aún por el recuerdo de nuestros jovenes soldados, eternos custodios de nuestra soberanía en las Malvinas. Pero tampoco podemos seguir permitiendo tanto atropello por parte del gobierno británico. Hoy es nuevamente el envío de un poderoso barco destructor y se dice de un submarino atómico; todo tiene un límite, ¿hasta dónde piensan llegar con semejante acto de agresión? Es verdad, un gravísimo error por parte de nuestros gobiernos desde hace años, ha desarmado y desmantelado nuestras Fuerzas Armadas., que están y deben estar para defender y custodiar nuestra soberanía. No a la guerra, nunca más, pero sí atentos a defender nuestra tierra, sea como sea y donde sea.


































