Quienes disentimos con este gobierno en ideas, objetivos o procedimientos buscamos el cambio pero debemos recordar algo muy importante: al oficialismo le basta su número para imponer razones aunque no tenga razones para imponerlas. La Cámara de Diputados cuenta con 257 escaños. El FPV contabiliza 138 lugares (54 por ciento). Los opositores son 119 (46 por ciento) divididos en 17 partidos. Pasemos a los senadores con 72 miembros: aquí el FPV tiene 32 lugares, la UCR 14, los justicialistas 6, el Frente Cívico 5 y los 15 faltantes son bloques unipersonales. Numéricamente la oposición carece de fuerza para llevar adelante proyecto alguno. La única y remota posibilidad es que alguna vez sean mayoría. Conociendo quiénes son, cómo actúan y sus egoísmos personales dificulto que esa posibilidad se haga realidad. A casi un año de su puesta en funciones continúan con las reuniones partidarias o intersectoriales para acercar posiciones y decidir qué es lo que van a hacer el año que viene para las elecciones legislativas. Ninguna fuerza por separado puede ejercer oposición. Entonces, señores, hay que unirse. Formar una sola lista y optar por la alternativa boba. Sacrifiquen nombres, eliminen posturas rígidas, no se dividan más, no elaboren alternativa milagrosa que no existe. No podemos tener 17 partidos en Diputados (no los hay en el mundo) y 18 títulos en Senadores. Van a seguir siendo perdedores por goleada en el conurbano bonaerense (30 por ciento del padrón). Señora, señor: hagamos ruido pero más que todo para que nos oiga la fuerza opositora. El oficialismo seguirá siéndolo porque le corresponde y porque está jugando su juego, le duela a quien le duela.




























