El reloj de bolsillo Henry Graves Supercomplication de Patek Philippe fue vendido ayer en Ginebra por 21,3 millones de dólares, un récord mundial, anunció la casa de subastas Sothebys, que lo tasaba en 15 millones.

El reloj de bolsillo Henry Graves Supercomplication de Patek Philippe fue vendido ayer en Ginebra por 21,3 millones de dólares, un récord mundial, anunció la casa de subastas Sothebys, que lo tasaba en 15 millones.
"Es un nuevo récord mundial", comentó el responsable de la tradicional subasta de relojes de Ginebra, organizada conjuntamente por Christies, Sothebys y Antiquorum.
El Henry Graves Supercomplication, un reloj con 900 piezas, todas hechas a mano, es un encargo del banquero de Nueva York Henry Graves en 1925 que el relojero suizo Patek Philippe tardó cinco años en fabricar. "Más que un reloj es un ícono del siglo XX, una obra maestra que trasciende la disciplina de la relojería y se eleva al rango de arte" declaró la casa Sothebys.
El Henry Graves fue vendido por primera vez en 1999 por 11 millones de dólares, cuando cerró el Time Museum de Rockford y puso en venta su colección de relojes.
El reloj pesa 535 gramos y tiene un diámetro de 74 milímetros.
"No es un reloj que se pueda llevar, es un reloj que simboliza la potencia, el poder y el dinero", dijo a la AFP un experto.
En la época se consideró el reloj más complejo del mundo, porque entre otras cosas es capaz de indicar la hora de salida y puesta del sol en Nueva York y el movimiento de las estrellas vistas desde la casa donde vivía el banquero.
El reloj tiene un total de 24 mecanismos que necesitaron tres años de investigación.
La factura final para el comprador, presente en la sala pero cuya identidad quedó en el anonimato, es en realidad de 24 millones, puesto que deberá pagar comisión.
Cinco postores mantuvieron el suspense durante unos quince minutos en la sala de subastas. El "Graves" era uno de los 368 relojes a subasta ayer. Sothebys, muy conservadora, calculaba una venta global de 22,7 millones de dólares.
En una subasta paralela de joyas, Christies esperaba una buena puja por un broche conocido con el nombre de "Feuilles de Groseillier" ("Hojas de grosellero") que perteneció a Eugenia de Montijo (1826-1920), nacida en España y que se convirtió en emperatriz consorte de Napoleón III.
Por su parte Sothebys pondrá a la venta mañana otra joya de la realeza, un collar de perlas que perteneció a Josefina de Suecia (1807-1876), de la familia Beauharnais.
Josefina fue reina de Suecia y de Noruega y llevó el mismo nombre que su ilustre abuela, Joséphine de Beauharnais (1763-1814), la primera esposa de Napoleón I.
La subasta de relojes y joyas no fue la única oportunidad para que los coleccionistas demostraran su enorme capacidad de inversión. En una subasta que se concretó en la noche del lunes, se pagaron más de 75 millones de dólares (61,5 millones de euros) por dos cuadros del pintor abstacto Mark Rothko en una subasta de Nueva York.
"Untitled", una obra de gran formato en la que predomina el azul, cambió de manos en la casa de subastas Sotheby's por 39,9 millones de dólares (32,1 millones de euros). Otra obra de Rothko con el amarillo y el naranja en primer plano se vendió por 36,6 millones de dólares. Las piezas pertenecen al acervo de la coleccionista de arte Rachel Lambert Mellon, que falleció en marzo a los 103 años.
De su legado forman parte también las figuras de Giacometti y los cuadros de Richard Diebenkorn que fueron vendidos. En total la subasta recaudó 158,7 millones de dólares.
La recaudación se destinará, según Sotheby's, a una fundación para el apoyo de la jardinería.




