Cañada Rosquín.— Los trabajadores de la Cooperativa de Trabajo Jabonera Cañada Rosquín
tienen más que un motivo para comenzar el año con muy buenas perspectivas de progreso: a partir de
un acuerdo judicial, ya son los dueños legítimos de la planta ubicada a la vera de la ruta 34
—a 130 kilómetros de Rosario— y la adquisición de nuevas maquinarias permitirá la
diversificación y aumento de la producción, que se distribuye con gran aceptación en Santa Fe,
Buenos Aires, Córdoba, Chaco, Formosa y Misiones.
Tras la quiebra de la ex Sociedad Argentina Grasos y Derivados SA en
2006, los 83 empleados no se resignaron a perder su fuente laboral, por lo que cortaron la ruta y
tomaron la planta, hasta que el titular del Juzgado Civil, Comercial y Laboral Nº 11 de San Jorge,
Tristán Regulo Martínez, los nombró depositarios legales, y así, con sumo esfuerzo y apelando a
planes y subsidios lograron que las máquinas no cesaran de producir.
En tanto, la Legislatura provincial sancionó una ley de expropiación
temporaria que se renovó en octubre de 2008 y venció hace dos meses. “Teníamos la necesidad
de formalizar la situación, por una cuestión de seguridad laboral y de dignidad como
trabajadores”, expresó Magdalena Cabrera, secretaria del consejo de administración de la
cooperativa.
Finalmente, en el Tribunal de San Jorge se firmó recientemente un
acuerdo por el cual los ex empleados que integran la cooperativa que hoy suman 43 integrantes no
cobrarán su indemnización —los 30 que están por fuera percibirán sólo un porcentaje de la
misma—, pero a cambio acceden a las marcas de los productos y a las maquinarias existentes en
la planta. En tanto, la cooperativa se hará cargo del embargo del inmueble por parte de un grupo de
inversionistas de la Bolsa de Comercio. “Faltan algunas resoluciones y trámites, pero en
adelante no vamos a depender más de una ley de expropiación”, acotó Cabrera.





















