La exposición de objetos que formaban parte del cargamento de un barco que viajaba hacia Roma entre los años 50 y 40 a.C. ha conseguido aumentar el 80 por ciento de los visitantes del museo arqueológico de Atenas, y también para poner en marcha una nueva investigación de arqueología submarina sobre un objeto que aún desvela a los científicos, el llamado mecanismo de Anticitera, milenario precursor de las computadoras.
Se trata del naufragio descubierto cerca de la isla de Anticitera (entre las islas de Creta y Citera en el mar Egeo) en 1900. y que se inauguró el 5 de Abril del 2012 bajo el título El naufragio de Anticitera: El Barco, el Tesoro, el Mecanismo.
La muestra, denominada El naufragio de Anticitera, el barco, el tesoro, el mecanismo, será puesta nuevamente en el 2015, esta vez en el Museo de Arte Antiguo de Basilea, Suiza.
El enigma. El más conocido de los objetos recuperados en ese naufragio es el denominado mecanismo de Anticitera, considerado el antepasado de las computadoras.
El arqueólogo heleno Valério Stáis, que estudió por primera vez los objetos encontrados por casualidad por un pescador de esponjas a más de 40 metros de profundidad 1900 y 1901, describió un objeto que parecía una roca pero "mostraba un engranaje parecido al de los relojes": se acabó descubriendo que se trataba de las partes de un mecanismo del que se recuperaron mas de 30 engranajes de bronce y que permitía cálculos matemáticos, mecánicos y astronómicos de gran complejidad aptos para calcular la posición de planetas, a fecha de los eclipses o la de los juegos olímpicos de la época. Todo ello fabricado en el siglo I antes de Cristo.
Junto a ese mecanismo se encontraron otros muchos objetos, 378 en total: ánforas, joyas, piezas de cristal, estatuas de mármol y de bronce (se dice que destinadas a ricos clientes romanos), entre otros.
El viernes se anunció que del 15 de septiembre y durante un mes, se organizará una gran expedición submarina para investigar de nuevo el naufragio con nuevas tecnologías, lo que podría aportar nuevos descubrimientos. Los costos de la empresa, que superarán los dos millones de dólares, serán pagados por la relojera suiza Hublot y otras compañías privadas griegas, norteamericanas y suizas.
El naufragio Anticitera ya había sido estudiado dos veces: cuando fue descubierto por los pescadores de esponjas de la isla de Simi con el apoyo de la Marina Real griega entre 1900 y 1901 (alcanzando sus buzos los 75 metros de profundidad ) y con la ayuda del arqueólogo submarino francés Jacques Yves Cousteau y su mítica embarcación Calypso en 1976.
Sin embargo ahora se sabe que los expertos tendrán mejores medios técnicos para investigar la zona marina dónde naufragó la embarcación. Brendan Foley, experto en arqueología submarina, está entusiasmado: es un proyecto que lleva preparando dos años gracias al Instituto Oceanográfico de Woods Hole de Massachussets, con la estrecha colaboración de las autoridades de la arqueología submarina griega.
Está convencido de que al ser el naufragio el de un barco comercial, seguro que habrá mas objetos que formaban parte de su cargo. También se muestra seguro de la existencia de un segundo barco hundido a poca distancia que seguía la misma ruta, algo que se descubrió en recientes investigaciones.
Foley comenta que lleva desde el 2001 colaborando con el Departamento de Antigüedades submarinas, mientras terminaba su tesis doctoral en el MIT (Instituto de Tecnología de Massachussets).Y afirma que Grecia es el campo de investigación mas grande en el ámbito de la arqueología submarina "y el mundo entero está esperando sus resultados".
Lo mas interesante de esta expedición submarina, en la que tomarán parte expertos griegos y extranjeros, será el uso del Exosuit, un traje de buceo revolucionario que permite al buceador llegar a los 300 metros bajo el agua y permanecer ahí hasta 4 horas. Lo van a probar desde ahora hasta septiembre en Rhodes Island (EEUU) antes de ir a Anticitera. Los pescadores de esponja solo podían bucear hasta los 75 metros y mantenerse a esa profundidad unos pocos minutos, con lo que la diferencia del trabajo que podrán llevar a cabo los buzos con el Exosuit es espectacular.
Este traje de buceo ha sido diseñado por la compañía de sistemas de robótica Nuytco Research en aluminio con unas articulaciones que permiten delicados movimientos de pies y manos para los buzos que lo lleven. Tiene varios sistemas para permitir la oxigenación y la comunicación, cámaras de video y otros dispositivos.
El mecanismo de Anticitera mide 33 centímetros de altura, 17 de ancho y 9 espesor. Está hecho en bronce con más de 30 engranajes diferentes. Tiene textos e inscripciones con más de 2.000 caracteres (se puede leer la palabra Ispania). Calcula la posición de la Luna, del Sol, de otros planetas, y las fechas de los juegos olímpicos de Domoni, Nemea, Delfos, Corinto, Olimpia.