Ayer por la mañana falleció la residente de un geriátrico que el sábado a la madrugada habría
incendiado accidentalmente sus propias ropas y su cuerpo al prender un cigarrillo. Así lo
confirmaron desde terapia intensiva de Pami II donde la víctima estaba internada.
En tanto, desde la obra social, el interventor Armando Perichón dijo que
se envió una inspección al hogar de ancianos de Dorrego 701 pero no se constató “ninguna
irregularidad”.
Amalia Lencina, de 87 años, dormía con otras tres mujeres en un cuarto
del geriátrico “Guardería Dorrego”. Allí se habría quemado accidentalmente el 70% de su
cuerpo con lesiones de tercer grado que le habrían ocasionado la muerte.
Desde el residencial afirmaron que los empleados pudieron apagar el
fuego. Y el administrador, Roberto Oldani, no descartó demandar a la familia de la víctima, a la
que sindicó como responsable de haberle entregado a la mujer los cigarrillos y el encendedor, a
pesar de que está prohibido fumar en el lugar.
La denuncia del incendio se radicó en la seccional 2ª y la causa es
tramitada por el Juzgado Correccional Nº 8.


































