Edición Impresa

Murió el argentino que estuvo a cargo de los archivos secretos del Vaticano

El cardenal porteño Jorge Mejía, archivista y bibliotecario emérito del Vaticano, tenía 91 años. Estaba internado tras sufrir un infarto dos días después de que asumiera Francisco.

Miércoles 10 de Diciembre de 2014

El cardenal argentino Jorge Mejía, archivista y bibliotecario emérito del Vaticano, falleció ayer a los 91 años de edad, según confirmaron en la sala de prensa de la Santa Sede.

El 7 de marzo de 1998 fue nombrado archivero de los Archivos Secretos del Vaticano, y bibliotecario de la Biblioteca Vaticana de la Iglesia Católica Romana, cargos a los que renunció por edad en octubre de 2003, conservando el título de archivero emérito del Vaticano.

El cardenal Mejía, que había nacido en Buenos Aires el 31 de enero de 1923, era presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales y se encontraba internado desde que había sufrido un infarto, dos días después de la asunción de Francisco como Papa.

El Santo Padre había ido a visitar al cardenal el 16 de noviembre pasado en la Clínica Pío XI, en Roma, después de encontrarse con un grupo de fieles argentinos en Castel Gandolfo.

El Papa envió ayer un telegrama a Alejandro Jaime Mejía, con motivo del fallecimiento su hermano, el cardenal Jorge María, Archivero y Bibliotecario emérito de la Santa Iglesia Romana, consignó el Servicio de Información del Vaticano (VIS).

El Pontífice recordó al purpurado que "durante largos años ha servido con fidelidad y competencia en varios organismos de la Santa Sede" y aseguró sus oraciones por el difunto "a quien me unía una larga amistad", además rogó para que "el Señor conceda su paz a quien se ha entregado de modo tan intenso y generoso a la Iglesia".

"Con la fe en el misterio Pascual de Cristo, que ilumina y llena de esperanza la vida cristiana, y el recuerdo de un Pastor dedicado a la misión evangelizadora, pido el consuelo divino en estos momentos de dolor, para usted y los seres queridos que lloran tan sensible pérdida, a los que imparto de corazón la Bendición Apostólica", concluyó el telegrama.

El cardenal Mejía había sido noticia por una cuestión policial en septiembre pasado cuando encontraron droga en su auto, un Ford con patente del Vaticano, mientras el vehículo se encontraba en Francia. Por el hallazgo de la droga, cuatro kilos de cocaína y 200 gramos de marihuana, fueron detenidos dos mecánicos italianos de 30 y 41 años. A uno de ellos, hombre de confianza del secretario del cardenal, el padre Luis Alberto Duacastella, este le había encomendado llevarlo a un taller mecánico, pero se dirigió a España a comprar droga suponiendo que la chapa de la Santa Sede le iba a brindar impunidad, aunque de todas maneras fue interceptado por la policía francesa. En medio del escándalo, el padre Mejía permanecía frágil y en reposo por su afección cardíaca,

El cardenal Mejía sufrió un infarto dos días después de que Jorge Bergoglio fue elegido pontífice en marzo de 2013, por lo que el nuevo Papa rompió el protocolo para ir a visitar de sorpresa a su compatriota internado en el Hospital Pío XII, en Roma. Mejía no había participado del cónclave por tener más de 80 años. El purpurado argentino residía en Roma, pero estaba retirado desde noviembre de 2003, cuando Juan Pablo II le aceptó la renuncia por edad mientras se desempeñaba como archivista y bibliotecario del Vaticano.

Mejía nació en Buenos Aires el 31 de enero de 1923, se ordenó sacerdote el 22 de septiembre de 1945 y, más allá de su tarea pastoral, dirigió durante 22 años (1956-1977) la revista católica Criterio.

Además, Mejía fue profesor de Antiguo Testamento en la Facultad de Teología de la entonces recién creada Universidad Católica Argentina.

Tenía un doctorado en Teología del Pontificio Instituto Angelicum, donde fue compañero de Karol Wojtyla, y una licenciatura en Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma.

La labor de Mejía fue predominantemente en el exterior, ya que fue profesor invitado en el Instituto Ecuménico de Altos Estudios Teológicos de Tantur, de Israel, y secretario del Departamento de Ecumenismo del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).

Además de participar como perito en el Concilio Vaticano II (1969-1972), en 1977 Pablo VI lo designó secretario de la Comisión Pontificia para las relaciones religiosas con el judaísmo y luego fue vicepresidente de la Comisión Pontificia de Justicia y Paz.

El 21 de febrero de 2001 fue creado cardenal, junto con Bergoglio, por Juan Pablo II.

Mejía fue, asimismo, secretario de la Congregación para los Obispos en la Curia Romana, consultor del Pontificio Consejo para los Laicos y de la Comisión para las Relaciones Religiosas con los Hebreos, miembro del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes y Secretario del Colegio Cardenalicio. Tras el fallecimiento de Mejía, el Colegio Cardenalicio quedó integrado por 208 cardenales, 112 de los cuales tienen facultad de electores.

Las exequias se llevarán a cabo mañana en el altar de la Catedral de San Pedro. Se tiene previsto que la liturgia sea celebrada por el cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, junto con otros purpurados, mientras que el Papa presidirá el rito de la Ultima Encomendación y Despedida.

Otra consulta del Papa sobre divorciados y gays

El Papa Francisco envió a las diócesis de todo el mundo un nuevo cuestionario que aborda temas como la homosexualidad y la comunión para los divorciados que se vuelven a casar con el fin de preparar el segundo sínodo sobre la familia de octubre de 2015.

Junto con el cuestionario, el Papa envió las conclusiones del primer sínodo sobre la familia celebrado en octubre pasado, en el que logró que las bases de la Iglesia abran por primera vez los debates sobre varios temas tabú, entre ellos la homosexualidad, el divorcio entre católicos, la convivencia y hasta la poligamia.

"Hay que proseguir con el trabajo y no comenzar de cero", pide el pontífice, que tras los debates en el Vaticano, todos consultables online, interroga a las iglesias locales de todo el mundo sobre los "posibles pasos" a seguir.

"La pastoral sacramental en lo que se refiere a los divorciados que se han vuelto a casar necesita de una mayor profundización, evaluando también la práctica ortodoxa y teniendo presente la distinción entre la situación objetiva de pecado y las circunstancias atenuantes. ¿Cuáles son los pasos posibles? ¿Qué sugerencias para remediar los impedimentos no necesarios?", pregunta el Vaticano.

En el nuevo cuestionario, formado por 46 preguntas, se interroga sobre cómo se puede hacer "más accesible y ágil, posiblemente gratuito", el proceso para la anulación del matrimonio católico, uno de los asuntos que suscitan más críticas entre los creyentes por su alto y engorroso costo.

El Papa argentino insta también a la Iglesia y a los católicos a "discernir los elementos positivos y negativos de la vida de las personas casadas por lo civil", así como sobre los que viven libremente.

Igualmente invita a valorizar el matrimonio católico y la cultura de encuentro.

Ante el aborto, otro tema tabú, el Papa interroga sobre la mejor manera de luchar contra esa "plaga", de manera de promover "una cultura de la vida".

El primer sínodo de obispos sobre la familia convocado por el Papa Francisco se clausuró en octubre pasado con la aprobación de un documento que no logró el consenso de la mayoría de los prelados sobre los homosexuales y los divorciados.

La "Relatio Synodi", como se llama el documento final, fruto de dos semanas de encendidos debates en el Vaticano sobre los problemas de la familia moderna, generó divisiones dentro del episcopado mundial.

Las respuestas del segundo cuestionario servirán para elaborar el documento base para el Sínodo Ordinario de 2015. Al término de ese largo proceso, el Papa decidirá las reformas que adoptará.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario