Si un rosarino consulta la página de la Municipalidad puede apreciar que la misión de la Dirección de Tránsito se orienta a "posibilitar la movilidad urbana sustentable de los rosarinos, entendiendo como tal el desplazamiento eficiente...". Lo cierto es que, pruebas a la vista, dicho esfuerzo parece sólo orientarse a multar infractores en el microcentro. Hoy, España y San Luis, y Dorrego y Mendoza están cortadas, y como de costumbre, los indispensables agentes de tránsito para ordenar la circulación brillan por su ausencia. Que estemos en época de vacaciones no es argumento, puesto que este total desentendimiento de las funciones elementales de una Dirección de Tránsito es permanente. Ni hablar de lo que sucede fuera del macrocentro, donde la gente se pregunta de qué color es la vestimenta de los agentes de tránsito de la ciudad. Eso sí, aumentar los impuestos (en particular la patente en nuestra ciudad) es la constante.


































