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Misterioso asesinato de un jubilado en su vivienda en Fisherton Industrial

Guillermo José Fassio es el nombre que cierra la nómina de personas asesinadas en la ciudad de Rosario en 2008. El expediente policial llevará el 120, el número final para el año en cuanto a crímenes.

Viernes 02 de Enero de 2009

Guillermo José Fassio es el nombre que cierra la nómina de personas asesinadas en la ciudad de Rosario en 2008. El expediente policial llevará el 120, el número final para el año en cuanto a crímenes. A Fassio, de 78 años, lo encontró su pareja el miércoles a la hora de la siesta. Estaba atado de pies y manos, sentado en un antebaño de su casa de Pitágoras al 7200. Tenía golpes en la cara y en la cabeza, aunque los investigadores no determinaron que esa haya sido la causa del crimen y por eso esperaban los resultados de la autopsia. Nada faltaba en la humilde casa.

El manual de lo políticamente correcto recomienda hablar bien de una persona muerta. Sin embargo en el pasaje Pitágoras al 7200 (misma altura de Vélez Sársfield), en barrio Fisherton Industrial, los vecinos desafiaron la sugerencia. Nadie en la cuadra se mostró apenado por el triste final de Fassio. Y eso llamó la atención. "En la cuadra tuvo problemas con todos. Tomaba y buscaba pelea. A la pobre Fanny la molía a golpes. Muchos vecinos fuimos a hacer denuncias en la comisaría por lo que pasaba, pero después la pobre iba y decía que se había caído", recordó una doña, exigiendo el anonimato de su testimonio.

"Era mal vecino y mala persona. Nadie en la cuadra lo va a extrañar", sentenció ayer uno de sus vecinos.

La mujer. Fanny se llama en realidad Felisa y tiene 69 años. Quienes la vieron llorando el miércoles en la puerta de su casa comentan que está muy avejentada. Tiene problemas en sus manos y una úlcera en una de sus piernas. Era la concubina de Fassio. Sus vecinos sólo tuvieron palabras de afecto por ella mezclada con alguna expresión de clemencia.

"Fanny era muy coqueta hasta que se vino a vivir con este tipo. Están en el barrio hace unos diez años. Los dos son jubilados. El le vivía pegando a Fanny. A veces por borracho. Desde hace unos seis años ella pedía por las casas de los vecinos para asegurarse la comida", recordó otra vecina. La casa de Pitágoras 7239 perteneció a los padres de Fanny, quienes fallecieron hace un década y entonces la pareja se instaló allí. Los vecinos indicaron que el hombre tenía tres hijos grandes.

Era un hombre alto, corpulento que a pesar de ser diabético se mostraba enérgico y agresivo. Durante la última semana Fassio realizó mejoras en la casa y adquirió un aire acondicionado. "El sábado hizo arreglar el puente y cuando los dos operarios le pidieron la paga él dijo, ostentando: «Ya te voy a pagar. La semana que viene voy a cobrar un retroactivo»", indicó otra mujer.

En la cuadra contaron que el miércoles a la mañana en la casa estuvo un hombre de entre 25 y 35 años. Al mediodía regresó y se quedó con Fassio. Fanny fue a hacer mandados a cinco cuadras de su casa y regresó. Los dos hombres seguían en la casa cuando volvió a irse y al retornar se topó con lo peor. "Cuando ella volvió, justo salía un hombre. Dice que la hizo ingresar, que la ató de pies y manos con una corbata azul y que se fue. Ella lo reconoció. Luego se zafó y encontró el cuerpo de su concubino. Estaba sentado en el piso, recostado contra una puerta en el antebaño, atado de pies y manos. Tenía golpes en la cara y la cabeza", explicó un oficial.

Fassio ya estaba muerto cuando Fanny dio el alerta. "Tenía varios golpes, pero no parecían de jerarquía para causarle la muerte", confió un vocero. "Lo verduguearon a golpes", explicó. De la vivienda no faltaba nada. "La mujer está muy shockeada. La tuvo que asistir una psicóloga porque llegaba a cierto punto del relato de su vida y rompía en llanto", comentó un vocero.

 

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