En relación con las notas publicadas sobre las bodas gay, quiero decir que estoy de acuerdo en que hagan lo que quieran con su vida, que se puedan casar, que hagan fiestas. Festejen y vivan como mejor les plazca, pero por favor, que la prensa deje de darles tanta manija; que hagan su vida como la hacemos la mayoría de las personas sin salir en las portadas de los diarios. Habiendo tantas cosas importantes, ocupan hojas y hojas de diarios y revistas. ¿Saben algo? mi hija también se casó y la noticia no salió publicada en ninguna parte, déjenlos que sean felices, que la suerte los acompañe, pero dejen de halagarlos como si fueran los dueños del mundo por haber conseguido concretar sus sueños. No tengo nada contra ellos, sino contra los que les dan demasiado espacio.


























