Edición Impresa

Mató a su novia en Puerto Madero y terminó ultimado a balazos por Prefectura

El muchacho tenía 28 años y cerca de las 19 del jueves se puso a discutir con su novia, de 26, en un bar ubicado sobre avenida Alicia Moreau de Justo y el cruce con Macacha Güemes.

Sábado 11 de Abril de 2015

Un joven que asesinó a cuchilladas en el cuello a su novia en la vía pública, en el coqueto barrio porteño de Puerto Madero, murió cuatro horas después en el hospital producto de las heridas provocadas por los disparos que le lanzaron efectivos de la Prefectura que custodian la zona.

El muchacho tenía 28 años y cerca de las 19 del jueves se puso a discutir con su novia, de 26, en un bar ubicado sobre avenida Alicia Moreau de Justo a la altura del cruce con Macacha Güemes, una zona con una gran cantidad de comercios de esparcimiento.

El entredicho continuó en la calle donde frente al espanto de la gente, Marcos Alvarez le aplicó un par de cuchilladas en el cuello a Agustina Salinas, dejándola malherida.

El ataque ocurrió en diagonal al cuartel general de Prefectura en Puerto Madero, sobre un costado de la avenida Moreau de Justo cuya vereda da a las vías del tren, donde quedaron tiradas las sandalias de la joven junto a las manchas de sangre.

Pero la muchacha exhaló su último suspiro cruzando la avenida, del lado del dique, tendida sobre unos arbustos. Murió desangrada a los pocos minutos. Cuando la primera ambulancia del Same (Sistema de Atención Médica de Emergencias) llegó, Salinas ya estaba muerta.

Anoche algunos investigadores señalaron que el muchacho utilizó un cuchillo con una hoja de 12 centímetros e incrustaciones de nácar que llevaba consigo; que no lo retiró de ningún bar de por allí.

Personal de Prefectura que se encontraba en las inmediaciones intervino para detener al agresor, quien —según los efectivos— no respondió a la voz de alto y debió ser reducido con dos disparos que le dieron en el abdomen y en la ingle. Según declaró a la Justicia el prefecto que le disparó, Alvarez caminó en dirección a él después de ser advertido, por lo que le descerrajó los balazos con una pistola 9 milímetros.

El director del Same, Alberto Crescenti, confirmó que el joven falleció cerca de la medianoche mientras era operado en el Hospital Argerich, en el barrio de La Boca, por los balazos que le afectaron la arteria femoral y le produjeron una masiva hemorragia.

Personal de Prefectura, de la División Homicidios y de la Unidad Criminalística Móvil de la Policía Federal trabajaron sobre Moreau de Justo, donde acordonaron el área y realizaron los peritajes de rigor.

Hasta el lugar se acercaron los padres de la víctima, quienes en un primer contacto informal con los detectives de Homicidios contaron que su hija y el asesino eran novios, que se habían conocido hacía cuatro años estudiando medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y que había algunos problemas en la relación.

Esta semana Salinas se había recibido de médica pediatra, según comentaron los papás. Vivía con ellos en una casa de la calle José Marmol al 2000, del barrio porteño de Boedo.

La causa judicial está en manos de la jueza de instrucción María Gabriela Lanz, quien por estas horas esperaba el sumario realizado por Prefectura.

Como el asesino falleció, la acción penal quedó extinta y la causa por el "femicidio" quedará archivada, por lo que ahora la jueza sólo debe resolver la situación del efectivo de Prefectura que baleó al agresor para ver si, tal como se cree, actuó justificado por la situación y en legítima defensa.

cordoba

Repelió a los ladrones con un sable samurai

Un hombre armado con un sable samurai se defendió ayer de un robo en su casa de la ciudad de Córdoba e hirió a los ladrones, que sufrieron profundos cortes en los brazos y terminaron detenidos.

El hecho ocurrió cerca de las tres de la mañana cuando tres delincuentes irrumpieron en una vivienda del barrio Cerro Norte y sorprendieron a sus habitantes, un empleado metalúrgico de 49 años y su esposa, mientras dormían.

Los ladrones, cuya presencia no habría sido delatada por el perro de la casa, alcanzaron a apoderarse de unos 3.600 pesos, pero en un descuido el dueño tomó una katana (tradicional sable japonés) que tenía colgada en la pared y, al mejor estilo samurai, los enfrentó y los hirió en los brazos.

Los maleantes escaparon en un auto Peugeot 206 que los esperaba frente a la propiedad con un cómplice al volante.

Alertada, la policía puso en marcha un operativo cerrojo que le permitió encontrar el vehículo chocado contra un árbol en la esquina de Pipayante y Arrayán (barrio Villa Serrana).

Siguiendo el reguero de sangre de los heridos, los agentes llegaron hasta la casa de la pareja de uno de los ladrones y detuvo a tres hombres y una mujer.

Dos de los detenidos fueron trasladados al Hospital de Urgencia a raíz de los profundos cortes que tenían en los brazos y que sufrieron al tratar de cubrirse del ataque del dueño de casa.

Minutos después el quinto integrante de la banda fue apresado cuando trató de ser asistido por los cortes sufridos en un dispensario de la vecina localidad de Soldán.

En poder de uno de los sospechosos se encontró una pistola de grueso calibre y el dinero robado al empleado metalúrgico.

Según la policía, pese a la profundidad de los tajos de los delincuentes, sus vidas no corrían peligro.

En la comisaría donde fue alojado el resto de la banda se instruyeron actuaciones por "robo calificado por el empleo de arma de fuego y lesiones".

La katana es una legendaria arma japonesa que tiene alrededor de más de 10 siglos de existencia. Su filo es extraordinario y algunos la califican como una "guillotina de mano".

Es blandida generalmente con las dos manos y se utiliza para corte, a diferencia de la espada tradicional, que también puede ser clavada.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario