La discusión nacional por la cantidad de extranjeros que estudian Medicina en universidades públicas también puso el foco sobre Rosario. El vocero presidencial, Adrián Ravier, difundió este martes un cuadro estadístico según el cual el 32% de los alumnos regulares de la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) proviene de otros países.
De acuerdo con la información publicada por el funcionario, la carrera cuenta con 13.969 estudiantes regulares, de los cuales 4.517 son extranjeros. La relación entre ambas cifras arroja un 32,3%, en línea con el porcentaje informado por el gobierno nacional.
El dato sobre la UNR apareció dentro de una nueva controversia entre la Casa Rosada y las autoridades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), luego de que Ravier asegurara que casi cuatro de cada diez estudiantes regulares de Medicina de esa institución son extranjeros.
Qué dijo el gobierno sobre los extranjeros en Medicina
Durante su conferencia de prensa semanal, Ravier afirmó este martes que existe “un alto porcentaje de estudiantes en facultades de Medicina que son extranjeros” y señaló que el índice alcanza “hasta prácticamente un 40%”.
“Un 39% exacto es el dato que tengo ahora de la Universidad de Buenos Aires; si es falso, lo revisaremos”, sostuvo el funcionario ante la repregunta de un periodista acreditado.
Ravier, quien asumió como vocero presidencial a fines de junio en reemplazo de Manuel Adorni, utilizó esos números para defender la política del gobierno de habilitar a las universidades nacionales a cobrar aranceles a determinados estudiantes extranjeros.
El funcionario aclaró que la medida no obliga a las casas de estudio a aplicar un arancel, sino que les permite hacerlo. El Ejecutivo impulsa esa posibilidad bajo el argumento de “cuidar el dinero de los argentinos”.
Horas después de la conferencia, Ravier reafirmó su posición mediante una publicación en la red social X.
“Hoy en la conferencia de prensa un periodista me acusó de brindar datos falsos sobre la cantidad de extranjeros entre los alumnos regulares de Medicina de la UBA”, escribió.
Y agregó: “Efectivamente, el dato es correcto: el 39% de los alumnos regulares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires son extranjeros y disfrutan gratis de los servicios financiados por los pagadores de impuestos argentinos”.
Los datos de Medicina en la UNR
El cuadro compartido por el vocero presidencial fue atribuido al subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, Alejandro Álvarez, e incluyó estadísticas de distintas universidades nacionales.
En el caso de Rosario, el informe ubicó en 32% la proporción de alumnos extranjeros dentro de la carrera de Medicina de la UNR. La cifra surge de un total de 4.517 extranjeros sobre 13.969 estudiantes regulares.
De este modo, prácticamente uno de cada tres alumnos regulares de Medicina en la universidad rosarina proviene de otro país, según los números difundidos por el gobierno nacional.
La UNR aparece como la tercera institución con mayor porcentaje de extranjeros entre las incluidas en la tabla, detrás de la Universidad Nacional de La Plata, con el 51%, y de la Universidad de Buenos Aires, con el 39%.
El listado también atribuyó un 12% a la Universidad Nacional de Mar del Plata, un 11% a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y un 8% a las universidades nacionales del Comahue, La Matanza y La Rioja.
El promedio general informado para las carreras de Medicina relevadas fue del 21%.
La polémica por las cifras de la UBA y La Plata
Los porcentajes difundidos por Ravier no surgieron de un relevamiento reciente. Son los mismos que Álvarez había publicado en mayo, en la previa de la cuarta marcha federal universitaria.
En aquel momento, el subsecretario de Políticas Universitarias aseguró que cerca del 40% de los estudiantes de Medicina de la UBA y el 51% de los de la Universidad Nacional de La Plata eran extranjeros.
La información fue cuestionada a partir de los datos oficiales publicados por las propias universidades.
Según las cifras de la UBA correspondientes a 2024, el último año disponible, la Facultad de Medicina registraba 13.403 estudiantes extranjeros sobre un total de 47.790. Esa relación equivale al 28%, por debajo del 39% mencionado por el gobierno.
En la Universidad Nacional de La Plata, un informe de la Facultad de Ciencias Económicas situó la proporción de extranjeros en Ciencias Médicas en el 23%, también lejos del 51% sostenido por los funcionarios nacionales.
La respuesta del vicerrector de la UBA
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, retomó esos antecedentes para responder a las declaraciones del vocero presidencial.
Según los datos difundidos por Yacobitti, de los más de 70.000 ingresantes a la UBA en 2026, los extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria representan el 2,5% del total.
En Medicina, el porcentaje entre los nuevos estudiantes asciende al 6,1%. En Odontología alcanza el 4,1%, en Ingeniería llega al 2,7% y en el resto de las facultades se mantiene por debajo del 2%.
Los porcentajes presentados por ambas partes corresponden a universos diferentes. Mientras el cuadro del Gobierno se refiere a alumnos regulares, los datos difundidos por Yacobitti se concentran en los ingresantes de 2026.
El vicerrector recordó además que desde 2022 la UBA exige a los aspirantes provenientes de países no hispanohablantes una acreditación de español de nivel C1, un estándar de dominio avanzado del idioma equivalente al de un hablante nativo.
También ofreció mantener una reunión con representantes del Gobierno nacional para “analizar los datos” y contrastar la información disponible.
El debate por el cobro de aranceles a extranjeros
La difusión de las estadísticas forma parte de la discusión impulsada por el Ejecutivo sobre la posibilidad de que las universidades públicas cobren por sus servicios educativos a determinados alumnos extranjeros.
El Gobierno sostiene que las instituciones deben contar con la facultad de establecer aranceles para quienes no tengan residencia permanente en el país, aunque la decisión final queda en manos de cada universidad.