Desde hace más o menos un mes estoy peleando por mi tranquilidad. Me dirigí en varias oportunidades al Distrito Sur en el sector de reclamos de la Municipalidad y me llenan de espera. En la avenida San Martín 4217 se instaló el supermercado Nova e instaló tres motores de una cámara de frío pegados a mi medianera, a metros de mi habitación. El ruido es constante, dentro de mi casa poco se puede hablar y en el silencio de la noche el ruido se triplica. Estoy cansada de escuchar todo el día y todo el tiempo ese ruido a turbinas, porque eso es lo que parecen, turbinas sin descanso. Antes mi mayor placer era llegar a mi casa y descansar después de trabajar, ahora no quiero volver porque sé que no lo voy a poder hacer. ¿Por qué, si pago mis impuestos y tengo todo en condiciones, como muy pocos lo hacen, no puedo aunque sea descansar en mi propia casa, que años de sacrificios y esfuerzos nos costó comprar? Si alguna persona pasó por la misma situación y me puede ayudar, hemos hecho todo tipo de denuncias y todos nos dicen que hay que esperar. Se supone que un negocio, en este caso supermercados Nova, tiene que tener la habilitación correspondiente para poder abrir. Pero esto no queda acá, amo a mi casa y voy a pelear por estar en ella sin ruidos molestos. Sinceramente, no los aguanto más.






























