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Maduro llamó al saqueo de una cadena de electrodomésticos: "No dejen nada"

En un discurso televisado pidió la "ocupación" de la empresa y ordenó detener a los gerentes de la firma, que fue prácticamente devastada. Miles de personas asediaron las sucursales.   

Domingo 10 de Noviembre de 2013

El presidente de Venezuela ordenó en un discurso por televisión la "ocupación" de una cadena de electrodomésticos, acusada del presunto delito de usura, lo que desató un asedio masivo y saqueos contra los locales de la marca en toda Venezuela. "Vayan y no dejen nada", clamó Maduro en un acto el viernes a la noche transmitido por la TV. Además, ordenó la prisión de "todos los gerentes" de la empresa Daka, muy conocida en Venezuela. La ola de saqueos y de "ventas a precio justo" dejó vacíos los locales de la firma. La decisión presidencial se da en un marco de escasez generalizada de bienes básicos, como alimentos, y de una inflación galopante que ya se ubica en el 54 por ciento anual.

Maduro declaró: "He ordenado la ocupación de esa red de tiendas y sacar los productos a la venta a precio justo, que no quede nada en los anaqueles, que no quede nada en los almacenes (depósitos)". Agregó que los gerentes de la cadena de electrodomésticos Daka "ya están detenidos" y que la intervención se haría con el apoyo de los militares y miembros del organismo estatal de protección al consumidor, conocido por el acrónimo Indepabis. "Todo aquel empresario que esté violando las leyes y robando al pueblo, más temprano que tarde, en los próximos días, le llegará la ley, el Estado, el gobierno, el pueblo", arengó Maduro. Agregó que la "ocupación" de la cadena Daka y la próxima "fiscalización" de otras similares con el fin de "proteger el salario de los venezolanos y sus aguinaldos".

Valencia. Pero lo que ocurrió ayer en la ciudad de Valencia, la tercera de Venezuela y con más de 2 millones de habitantes, fue un acto de vandalismo a gran escala. La sucursal de Daka fue saqueada por completo. Incluso uniformados, enviados para controlar a la multitud, se sumaron al saqueo. Decenas de fotos en las redes sociales mostraron lo que se vivió en Valencia. En otras ciudades no hubo saqueos, pero sí un asedio masivo, que terminó en una relativamente ordenada salida de los bienes de las tiendas Daka.

Maduro tomó la decisión de "ocupar" una de las cadenas de electrodomésticos más grandes del país dos días después de anunciar el comienzo de una "ofensiva económica" para controlar los precios y el "acaparamiento". Pero, como señaló el diario independiente Tal Cual, "lo que pasó en las tienda Daka fue un vulgar saqueo bajo la protección de la Guardia Nacional y de Indepabis, y del cual se beneficiaron grupos afines al gobierno, con la participación de centenares de personas que vieron la posibilidad de obtener un televisor de plasma de 45 pulgadas a menos de la mitad del precio o sin pagar un bolívar". La cadena quedó ayer de hecho desmantelada, con sus locales vaciados de bienes y sus directivos detenidos, dejó de existir como unidad económica. Otras firmas temen terminar de la misma manera. Maduro acusó a Daka de cobrar "sobreprecios" de hasta 1000 por ciento. Pero en ese caso, señalan los críticos del gobierno chavista, se debieron activar las medidas que prevé la legislación y no llamar a un saqueo.

Ayer, otras cadenas de electrodomésticos "seguían en la lista del Organo Superior en Defensa Popular de la Economía", y se observaron multitudes frente a la sede de las firmas Pablo Electronic, y en una cuadra muy conocida por sus jugueterías en el centro de Caracas. "La revolución de Nicolás Maduro empieza a dar sus primeros pasos. La ruina del país está por consumarse", comentó Tal Cual.

La insólita medida tomada por el régimen chavista llega cuando Venezuela afronta una inflación galopante que llegó al 54 por ciento anual y enormes dificultades de abastecimiento de alimentos y productos básicos, como papel higiénico. A esta crisis, causada para los economistas independientes por las políticas económicas del chavismo, Maduro ha respondido con su "guerra económica". Esta ayer cobró otra escala y pasó a la vía de la acción directa con la aniquilación de la cadena Daka.

Escasez récord. Las enormes dificultades de la economía son reconocidas por el Banco Central, a cargo de las estadísticas oficiales y que publicó un "índice de escasez" en octubre del 22,4 por ciento, una de las tasas más altas que se ha alcanzado desde que se comenzó a difundir este indicador en 1990.

En tanto, civiles opositores marcharon en diversas ciudades de Venezuela, en la convocada marcha del 9-N. La movilización sin embargo quedó totalmente opacada por los hechos vividos en los locales de la cadena Daka, que congregaron a enormes multitudes. Muchos opositores señalaban que la orden de Maduro fue pensada para eclipsar la marcha opositora.

Los hechos ocurren dos días después que Maduro anunció su decisión de "reordenar y ajustar" los organismos del Estado que administran los controles de divisas y precios vigentes desde hace más de 10 años. La tasa oficial de cambio es de 6,30 bolívares por dólar, pero en el mercado paralelo el dólar se cotiza a cerca de nueve veces más.

Liberaron al periodista del Miami Herald

Las autoridades venezolanas pusieron en libertad a un reportero del Miami Herald al que detuvieron hace dos días, mientras el periodista cubría la crisis económica del país sudamericano, informó ayer el propio diario. El Miami Herald informó en su sitio web que Jim Wyss dejó ayer un centro de detención en Caracas y que fue entregado a funcionarios de la embajada de Estados Unidos. Wyss, director de la oficina andina del Herald, fue detenido el jueves por la Guardia Nacional en San Cristóbal, una ciudad occidental, cerca de la frontera con Colombia.
  Las autoridades venezolanas no dieron información alguna sobre la detención de Wyss, su paradero o si encaró cargo alguno. El presidente Nicolás Maduro no mencionó el caso durante un discurso televisado de cuatro horas el viernes por la noche. Wyss, que vive en Bogotá y ha realizado muchos viajes a Venezuela, fue a San Cristóbal para informar sobre las elecciones municipales del mes que viene, que tendrán lugar en medio de una crisis económica con una inflación del 54% y carestías de alimentos básicos como la leche y el papel higiénico.
  Los periodistas han sido amedrentados antes al informar sobre la crisis. La semana pasada, tres reporteros del periódico caraqueño Diario 2001 fueron detenidos y uno de ellos golpeado por la policía, tras ver a un grupo de compradores abrirse paso a través de una barricada para recibir cestas de alimentos de Navidad distribuidas por el gobierno. Además, los funcionarios gubernamentales suelen criticar en público a los miembros de la prensa internacional como opositores a la revolución chavista. Aun así, salvo por las seis semanas de encarcelamiento de un cineasta estadounidense de documentales a principios de año, la detención de periodistas extranjeros durante poco más de unas horas no es una costumbre.

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