El presidente Mauricio Macri admitió que "no es fácil el camino de la expansión de la economía y el ordenamiento" y se quejó porque "falta una toma de conciencia más profunda de la gravedad de lo heredado".

El presidente Mauricio Macri admitió que "no es fácil el camino de la expansión de la economía y el ordenamiento" y se quejó porque "falta una toma de conciencia más profunda de la gravedad de lo heredado".
Además, reiteró que la expectativa de su gobierno es que en cuatro años haya "equilibrio fiscal y una inflación de un dígito" y remarcó que sólo tiene un "plan A" para gobernar, consistente en "decir la verdad" y evitar "gastar más" de lo que se tiene.
"No se trata de hacer bien ahora lo que antes se hacía mal, sino lo estrictamente fundamental, lo que ayuda para ir a la pobreza cero. A mis colaboradores les pido que hagan las cosas que vayan en aquella dirección y no las que se hacían antes que eran superfluas, folclóricas o simbólicas", añadió el jefe de Estado.
En diálogo con radio Mitre, Macri señaló: "Hemos hecho progresos, como en la reducción del déficit, pero siento que falta una toma de conciencia más profunda de la gravedad de lo heredado".
En ese contexto, aseguró que "los planetas se están empezando a alinear en el mundo para que inversores extranjeros vengan a hacer cosas a la Argentina".
El jefe de Estado reveló que durante las reuniones privadas que mantuvo con su par de los Estados Unidos, Barack Obama, le pidió al mandatario norteamericano "que sus agencias de crédito garanticen las inversiones hasta que bajemos el riesgo país" y remarcó que le metió "toda la presión del mundo para que las cosas vayan más rápido".
"Nosotros tenemos que hacer mucho en términos de deberes internos, nosotros tenemos que ir bajando la inflación, tenemos que ir bajando el déficit fiscal. Tenemos el compromiso que en cuatro años tenemos que tener un equilibrio fiscal y tenemos que ir a una inflación de un dígito", enfatizó.



Por Isabella Di Pollina
Por Martín Stoianovich
