Media docena de testigos que describieron distintas circunstancias del episodio
en el que fue asesinado Hernán Gaitán, la mayoría mencionando con nombre y apellido al autor de los
disparos, terminaron por sellar la suerte de Vicente Darío Díaz, un changarín de 39 años que fue
condenado a diez años y ocho meses de prisión. La Cámara de Apelaciones en lo Penal convalidó el
fallo en segunda instancia y lo sentenció a cárcel como autor de homicidio agravado por el uso de
arma de fuego.
El fallo pertenece a la sala III de ese tribunal, que integran Elena Ramón, Otto
Crippa García y Rubén Jukic, y convalidó la sentencia que firmó el 10 de marzo de este año el juez
de Sentencia Julio César García.
Ratificación. Esa sanción había sido apelada por el abogado defensor de Díaz, al
entender que había una presunta animosidad de parte de los investigadores policiales que
—según la defensa— ya lo habían involucrado en dos homicidios en los cuales fue
sobreseído. También atacó los testimonios de unos hermanos menores de edad, porque habrían sido
"tomados" en forma irregular.
Los camaristas, en una votación unánime, no convalidaron los argumentos de la
defensa y ratificaron el fallo en primera instancia.
El crimen, que con ese falla queda como caso cerrado, ocurrió el sábado 2 de
octubre de 2004 en Villa Gobernador Gálvez. A Hernán Gaitán lo conocían con el apodo de Viguá y
tenía 20 años. Vivía a pocas cuadras de donde lo mataron, en Santa María de Oro y Liniers. Eran las
siete de la tarde cuando quien iba a transformarse en víctima pocos segundos después se encontró
con un vecino y entablaron una conversación. Esa persona, cuyo testimonio figura en el expediente,
declaró que estaba con Gaitán cuando de pronto apareció un hombre del barrio.
Un vecino. Según esa versión, Gaitán alcanzó a pronunciar las que serían sus
últimas palabras: "Huy, ahí viene". El señalamiento correspondía a Díaz, quien se aproximó hacia
ellos en bicicleta con un arma de fuego en la mano. El testigo contó que tal vez sospechando que
algo malo ocurriría, se dio vuelta e inmediatamente escuchó un disparo, tras lo cual vio caer al
piso a Viguá".
El ataque. Otra persona que declaró como testigo fue un vecino de Díaz. "Lo vi
salir con un arma de fuego y dirigirse hacia donde vivía Viguá, después escuché un disparo", contó
el hombre, cuyos hijos menores también declararon en el expediente. Una hija de ese vecino también
contó que escuchó varios tiros y que al salir a la calle vio a Gaitán con una herida sangrante en
la cabeza. "Estaba rodeado de varias personas, entre ellas la novia y la hermana de ésta y todos
decían que había sido Vicente el que le disparó", según la cita textual que la jueza Ramón, la
primera en votar del tribunal, hizo al confirmar la sentencia.
La camarista entendió que los testigos brindaron declaraciones contundentes y
claras sobre distintos momentos del episodio y que coincidían en poner a Díaz en el lugar de autor
material del homicidio. También desacreditó la posibilidad de que efectivos de la seccional 26ª, en
cuya jurisdicción ocurrió el hecho, hayan tenido alguna intención de involucrarlo sin pruebas.
La defensa del imputado expuso en su momento que Díaz fue mencionado en dos
causas por homicidio y que había sido sobreseído en esa misma jurisdicción.