Muy poca gente recuerda que en junio de 1964 nos "visitaron" Los Beatles, claro que en una época en que los medios de información aún no habían llegado al grado de perfeccion que tienen en la actualidad, y por lo tanto muy poco se sabía en ese entonces sobre el cuarteto de Liverpool. Ese año Los Beatles habían desatado la "beatlemania" que quedo muy bien documentada en su primer filme en blanco y negro, dirigido por Richard Lester, "A hard day' s night", y como aún no se sabían detalles sobre la banda inglesa, incluso quiénes eran sus integrantes, un grupo norteamericano aprovechó la ocasión y se aventuró a hacer una gira por Sudamérica (Brasil, Uruguay, Argentina), también llegarían a actuar en España, titulándose nada menos que "The Beetles" o "The American Beetles", provocando una gran confusión en la gente, ya que no se conocían demasiado aún a los verdaderos. Es de imaginarse el revuelo que se armó al promocionarse la llegada de los supuestos músicos ingleses, a tal punto que mucha gente se llegó hasta el aeropuerto para recibirlos. Tan osada fue la jugada que Alejandro Romay los presentó en Canal 9 como si fueran los originales (Antonio Carrizo hizo lo propio en Sábados Continuados). Y así fue que el público presente en el set televisivo los vivó, los aplaudió, y hasta hubo algunos gritos histéricos de parte de las chicas para un conjunto que si bien tenía un estilo similar al grupo inglés, estaba muy lejos de la calidad autoral e interpretativa de John, Paul, George y Ringo. La llegada de estos falsos Beatles al país, incluso fue apuntalada con la edición de un disco conteniendo cuatro temas, en el sello Disc Jockey. Si la gente presente en el canal ese día sabía o no de la estafa es algo que no se alcanza a vislumbrar, aunque observando un video de la actuación televisiva que aún se conserva, parece que fue un milagro que el público no los linchara o rompiera el canal y le prendiera fuego con los músicos y los promotores dentro. La mentira de vender Beetles por Beatles, por supuesto, duró poco. Se dijo años después que eran músicos reclutados y reunidos para la ocasión, fabricados para actuar en América del Sur. De ahí que si no fue que uno cayó en la cuenta en el momento, con el tiempo, al saberse más detalles de este engaño, se comprendió perfectamente porque en la contraportada de la edición argentina del disco LP (de vinilo) de Los Beatles conteniendo la banda de sonido de su primer película, se podía leer en letras tipo catástrofe "Los auténticos Beatles", frase que me intrigó durante años, ya que en las ediciones extranjeras no figuraba.




































