En el trascurrir de un gobierno que pretende construir una realidad distorsionada desde la emisión de un discurso hacedor de un "imaginario colectivo" al margen de todos los sentimientos, sensaciones, lecturas y sufrimientos que cotidianamente se banca el conjunto de la población, continuando por el contrario en la práctica concreta con una línea neoliberal en lo económico al servicio de un capitalismo y multinacionales de amigos. Se pretende erigir una oposición también con idealizaciones y propuestas que en nada condicen con las necesidades del conjunto del pueblo, sino que obedecen a necesidades y proyectos de monopolios de todo tipo tanto nacional como internacional, los que buscan volver a las políticas de devaluaciones y cargar sobre los trabajadores y sectores más postergados las sucesivas crisis en curso ocasionadas por sus propios fracasos e incapacidad de elaborar políticas de independencia y soberanía económica. En el medio de esta disyuntiva o distintos caminos que se nos quiera hacer aparecer como únicos válidos para encontrar en ellos una salida, aparece y comienza a nacer para esperanza de los explotados y víctimas de dichos sectores y del conjunto del pueblo, un nuevo polo de aglutinamiento y concentración de sectores populares donde la clase obrera busca asumir su protagonismo conjuntamente con otros sectores populares de clase media como los estudiantes, organizaciones civiles del campo y la ciudad, para así avanzar en ir modelando formas de lucha y resistencia en un frente único, a las pretensiones de seguir manteniendo un régimen de explotación y agudización de la dependencia y por el contrario trazar un camino de liberación nacional y social.































