La historia es testigo muda de los distintos collares que los imperialismos de turno, en sociedad con la oligarquía nativa y socios menores, nos impusieron. En nuestros albores fueron los españoles los que nos esquilmaron y desvastaron nuestras riquezas; luego los ingleses (Morgan, etcétera, hasta 1945) quienes hicieron sus suculentos negocios. Posteriormente se fueron turnando mediante diversas maniobras de todo tipo los yanquis y los rusos con sus asociados nativos (terratenientes, oligarquía y sectores de burguesía intermediaria) al amparo de golpes de Estado y seudodemocracias, llevándose enormes tajadas a costa de la miseria de nuestro pueblo. Y ahora comienza a tallar el imperio oriental devenido en superpotencia (los chinos) a los que ya les regalaron la mayor mina de hierro en el sur en disputa con otras aves de rapiña. ¿Será hora de romper el collar que históricamente nos ahoga?


































