Un estudiante de 21 años vivió una odisea luego de ser secuestrado por cuatro delincuentes armados que lo interceptaron en la localidad bonaerense de Lanús, tras permanecer cautivo durante unas horas fue liberado luego del pago de 50 mil pesos, en su mayoría ahorros para casarse.
Se trata de un hecho que ocurrió el pasado viernes, pero que trascendió recién ayer y que tuvo como víctima a Nicolás Cichocki, estudiante de Relaciones Internacionales en una universidad privada.
"Fue desesperante, pensé que no la contaba. El daño que me hicieron es indescriptible", aseguró la víctima.
El joven se encontraba en un Volkswagen Gol Trend en la puerta de la casa de su novia, en la calle Melo, en una zona céntrica de Lanús.
En momentos en que esperaba a su novia fue sorprendido por cuatro delincuentes armados. "Eran las 22.28, justo estaba mirando la hora. De repente se me aparecieron cuatro tipos encañonándome con pistolas y una escopeta", indicó.
En la continuidad de su relato, el joven detalló: "En la desesperación se me cayó el teléfono. Pensé que todo terminaba ahí".
"Lo primero que hicieron fue pegarme un codazo en la nuca y pasarme a la parte trasera del coche. Entonces empezaron a negociar con mi papá", dijo.
Aparentemente, los secuestradores se habían equivocado de persona y buscaban a un joven perteneciente a una familia con mayores recursos económicos.
"Me preguntaban quién era, a qué se dedicaba mi familia. Decían que les habían vendido información nuestra y me daban instrucciones", agregó.
El joven señaló que mientras estuvo cautivo lo mantuvieron con la cabeza cubierta por un pasamontañas y que lo trasladaron de un lado a otro en un vehículo sin saber a dónde lo llevaban.
"No sabía dónde me estaban llevando. Amenazaban con matarme, querían dinero", recordó.
Cichocki mencionó que los secuestradores decían que "estaban trabajando con apoyo, como si la banda fuera más grande".
"Uno de ellos hacía de interlocutor con mi viejo. Pedían un dinero que no tenemos y que hubiera sido difícil poder conseguir en cinco minutos", indicó.
El pedido de rescate resultó excesivo, ya que padre del joven es jubilado y la madre empleada.
"El primer llamado a mi papá lo hice yo mismo: le dije que no avisara a la policía y que se manejara todo entre ellos, tal como me habían ordenado. Tuvo que acceder", precisó.
Finalmente, la familia pagó un rescate de 50 mil pesos, en su mayoría ahorros que tenía el joven para casarse.
El lugar del pago fue el Camino General Belgrano y Méndez, en Wilde, donde fue liberado.
Tras la odisea vivida, el joven escribió en su cuenta de Twitter: "Estuve a punto de ser un número en la lista, ¿que más tenemos que esperar?".