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Libertad de prensa

Hace más de 300 años, John Locke, filósofo inglés, escribía entre otras cosas lo siguiente: "En tal constante flujo andan las cosas del mundo que nada permanece por largo tiempo en igual estado.

Miércoles 15 de Abril de 2015

Hace más de 300 años, John Locke, filósofo inglés, escribía entre otras cosas lo siguiente: "En tal constante flujo andan las cosas del mundo que nada permanece por largo tiempo en igual estado. Así las gentes, las riquezas, el comercio, el poder, cambian sus estadías; poderosas ciudades florecientes vienen a derrocarse, puros rincones ya de abandono y desuso, mientras que otros parajes solitarios se truecan en henchidos países, con abundamiento de riquezas naturales. Pero las cosas no siempre parejo cambian, y el interés privado a menudo mantiene costumbres y privilegios cuando cesaron las razones de ellos; y con frecuencia acaece que en gobiernos donde parte del Legislativo consiste en representantes escogidos por el pueblo, con el curso del tiempo tal representación viene a muy desigual y desproporcionada a las razones porque fuera al principio establecida". Siendo así la vida de los pueblos y habiendo tantas razones para debatir estando informado de las mismas, me pregunto: ¿a qué viene el interés de los integrantes del gobierno argentino por ocultar constantemente información a la prensa y por atacarla toda vez que un micrófono se le acerca a su boca? ¿No ha sido acaso (el gobierno) elegido por el pueblo para velar por sus intereses y por el desarrollo del mismo? ¿Quedan dudas aún de que la libertad de expresión, de prensa y el derecho a la información de los ciudadanos son esenciales para la vida democrática y el bien común? ¿O hay gatos encerrados que a la administración pública no le conviene que salgan a la luz? Quienes nos gobiernan tienen que entender que con el debate sobre los aciertos y los errores se afirma la democracia y el bien común de los pueblos; que la libertad de opinión se asemeja a la paloma blanca, símbolo del bienestar y la paz, y que un pueblo que no tiene acceso a la información fidedigna, o que la recibe distorsionada, es un pueblo prisionero, irónicamente, de las autoridades que él mismo eligió para que lo gobernara.

Daniel E. Chávez / DNI 12.161.930 / S.M. de Tucumán

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