Emanuel Matías "Monito" Villafañe fue condenado a 11 años de prisión por el crimen de Emanuel Ezequiel Olmedo, un chico de 18 años al que dos años atrás le disparó un tiro frente a su casa del barrio Larrea y por diferencias personales. En el fallo dictado por el juzgado de Sentencia Nº 8 se unificó la pena en 12 años por un intento de robo previo al homicidio.
La vida de Olmedo estuvo signada por la pobreza y su adicción a las drogas. También pasó por el Instituto de Rehabilitación del Adolescente Rosario y conoció los calabozos de la comisaría 20ª. El 7 de diciembre de 2011 su vida terminó con un balazo disparado por "Monito", condenado por homicidio agravado por arma de fuego, abuso de armas, portación y tenencia ilegal de arma de guerra.
En la puerta. El crimen se desató cuando Olmedo volvía a su casa de República 7150 desde el dispensario del barrio y junto con su tío, Jonatan D. Llegaron en una moto y cuando estaban bajando, el agresor abrió fuego. Antes de morir, Emanuel alcanzó a balbucear que "se le nublaba la vista". Su tío, en tanto, se salvó de milagro. "Fueron Monito y Bebe", aseguraron los amigos de Emanuel en el velatorio del adolescente. Y los vecinos del barrio apuntaron a un búnker de drogas desbaratado unos días antes del homicidio.
Uno de los testimonios valorado en el juzgado fue el de Lorena D., la madre de Emanuel. "Mi hijo y mi hermano (Jonatan) estaban en la puerta de mi casa. Llegaron Monito y Bebe. Monito andaba armado y le pegó un tiro a Emanuel. Siempre le decía cosas a Emanuel y a Eduardo (el otro hijo de la mujer). Una vez en el cíber se cruzó mi hijo con Monito y lo amenazó con tirarle tiros", relató Lorena.
El juez también tuvo en cuenta los dichos de Jonatan D., tío de la víctima. "Estábamos en la esquina de República y Fraga y nos encontramos con Pablo V. que nos insultó. Entonces, mi sobrino se agarró a las piñas con él porque tenían problemas personales. Nos fuimos y a la media hora apareció Monito, que sacó un arma de fuego y tiró. En ese momento apareció una moto en la que iban Bebe y una chica. Monito tiró como ocho tiros", explicó el hombre.
Coincidencias. "Todos los testigos, en forma concordante, clara y reiterada sindicaron que el día del hecho se hicieron presentes tres personas: Monito, Bebe y una mujer. Dijeron que el que disparó fue Monito y que las otras dos personas no tenían armas pero gritaban «tirale, tirale» y que se movilizaban en dos motos", explicó el magistrado en un tramo del fallo.
En la resolución se destaca además que, aunque se advierte un conflicto previo entre Villlafañe y Olmedo, "nada permite presumir que los familiares hayan sindicado como el autor de la muerte a un sujeto inocente por cuanto ello traería como consecuencia frente a un hecho incontrovertible como es la muerte de un ser humano que el verdadero autor quede impune".
También tuvo en cuenta el juez la descripción física del matador que hicieron Jonatan D. (era "flaco, alto, morocho, de unos 20 años y pelo corto") y Maira D. ("morocho, de estatura media y pelo corto negro"). Y finalmente, el magistrado sostuvo que "el imputado, así como llegó al lugar de los hechos y sin mediar palabras, mientras era arengado por sus dos acompañantes, comenzó a disparar el arma que portaba contra Olmedo y D., luego y sin motivo aparente dejó de hacerlo, se subió a su moto y se retiró del lugar".