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Las fiestas en los barcos compiten con los bares de canilla libre en España

El descontrol ya se cobró la vida de una joven turista polaca. La polémica alcanza a los residentes de las zonas costeras. El desafío es beber cerveza caliente y sangría sin límite.

Viernes 11 de Julio de 2014

Después del escándalo del sexo oral a cambio de consumiciones de alcohol gratis en los bares de Palma de Mallorca y de otra fiesta subida de tono en un boliche gay de Barcelona, ahora aparecieron en las costas de Barcelona (y otras zonas marítimas) las descontroladas fiestas en los barcos. Esta semana una joven polaca murió tras lanzarse al agua en una de estas fiestas en barco, cerca de Cala Tarida, en Ibiza.

Conocidas como party boat, la flota de barcos de Booze Cruise Barcelona ofrece a bordo barra libre de alcohol. El desafío de quienes están a bordo es beber cerveza caliente y sangría sin ningún límite.

Según el diario La Vanguardia, la dirección del Port Olímpic, en Barcelona, explicó que no puede hacer nada por impedir las party boat. Además, resaltaron que a pesar de que el Booze Cruise Barcelona zarpe desde sus instalaciones, no puede inmiscuirse en las actividades que se desarrollan en el mar. "Ese barco pasa aquí las noches. Tiene un permiso de transporte, la documentación náutica en regla... Y los asistentes entran por la parte de atrás. Una vez se les llamó la atención por tener la música demasiado alta antes de zarpar", señalaron.

Las autoridades y dueños de embarcaciones que se resistieron a alquilar sus barcos para este tipo de fiestas advirtieron que el alcohol es un riesgo añadido en el mar.

"Les pusimos unas redes para que nadie se tire o se caiga al agua. Nosotros no organizamos las fiestas, sólo alquilamos el barco. Y nuestra tripulación no bebe, y si ve un delito, como vender droga, o que alguien pone en peligro la seguridad, tienen instrucciones de regresar a puerto. Una vez un turista sí que se emborrachó demasiado, y un par de veces alguno se lanzó al agua. Pero el otro día nos inspeccionó la Guardia Civil y no hubo problemas. Las fiestas se desarrollan de un modo seguro", contó uno de los propietarios de Booze Cruise Barcelona.

En Catalunya está prohibido incitar a un consumo desmesurado de alcohol y desde el Ayuntamiento y Generalitat dicen que tratarán de frenar estas fiestas de un modo indirecto, principalmente a través de su publicidad, que no tienen competencias sobre el mar.

De por sí, las party boat no deberían suponer un riesgo para la vida. Se trata de una oferta lúdica que existe desde hace quince años , en donde un barco, por lo general un catamarán con capacidad para al menos unas 60 personas, organiza una fiesta en cubierta. Allí el alcohol fluye sin problemas a través de la oferta de barra libre y la música se escucha desde la costa mientras el barco navega y fondea después en alguna cala.

Con 47 empresas registradas en Baleares y 97 embarcaciones con licencia, se trata de los mismos catamaranes que durante el día pasean a los turistas por la costa o acercándolos a zonas de difícil acceso. Estos barcos se rigen por la legislación de las embarcaciones de tráfico turístico de pasajeros y el capitán es el máximo responsable de lo que pase, por lo que puede decidir regresar a puerto o dar por finalizada la actividad lúdica si las circunstancias lo aconsejan.

Lo cierto es que las party boat no han dejado de suscitar polémicas desde que nacieron, sobre todo debido a las quejas por el ruido y al deterioro del medio ambiente.

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