El índice de desempleo en el Gran Rosario subió casi tres puntos porcentuales en el término de un año, al ubicarse en el 9,8 por ciento de la población económicamente activa durante el primer trimestre de 2012. Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares que difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dan cuenta de un deterioro en el mercado de la región, que va a contramano de leve caída que se registró en la tasa de desocupación a nivel nacional.
Entre marzo de 2011 y el mismo mes de 2012, más de 20 mil personas se sumaron a la oferta de trabajo, lo cual metió una fuerte presión al mercado a la hora de absorberla. Como la cantidad de empleados prácticamente se mantuvo (547 mil personas), ese incremento de la tasa de actividad se tradujo en un aumento de los desempleados. Unas 18 mil personas se sumaron en un año al ejército de desocupados del Gran Rosario, hasta llegar a 59 mil en la última medición.
En el mismo período, la subocupación bajó casi dos puntos porcentuales. Lo que en un principio sería una noticia alentadora, ya que este indicador suele expresar un deterioro de la calidad del empleo, se convierte en un dato negativo cuando se pone en evidencia que la mayoría de las personas que dejaron de ser desocupadas no pasaron a ser ocupadas plenas sino desocupadas. De hecho, la tasa de subempleo demandante, que habla de los trabajadores que buscan extender su jornada laboral más allá de las 35 horas semanas, bajó en un año, pero se estancó la de empleo, mientras que la de subempleo no demandante creció.
Para matizar el panorama negativo que plantean los índices laborales en el mercado rosarino al primer trimestre de este año, conviene tener en cuenta que la tasa de desempleo de marzo de 2011 fue, con el 7 por ciento, la más baja desde 2003. También que la tasa de actividad, que mide el porcentaje de la población que participa de la oferta de trabajo, creció al 47,7 por ciento.
El elemento preocupante es que desde ese piso, la tasa de desocupación creció trimestre a trimestre hasta cerrar 2011 en el 8,1 por ciento. Tres meses después, el índice se ubicó a dos décimas de los dos dígitos.
Si se mide la evolución del mercado laboral en los últimos tres meses, se advierte que en la región se sumaron 8 mil personas a la población económicamente activa, se perdieron 3 mil empleos y, entre los que perdieron el trabajo y los que lo buscaron pero no encontraron, sumaron 11 mil desocupados a los 48 mil que existían a fines del año pasado.
La subocupación, que había llegado a niveles muy bajos en el último trimestre de 2011, subió fuerte en la última medición: 11 mil personas pasaron a estar en esta situación.
Hipótesis. Las cifras del mercado laboral de la región parecen indicar el doble efecto de un deterioro de la actividad económica, que se expresa en menor demanda de empleo a nivel general y en pérdida de puestos de trabajo en ramas específicas (frigoríficos y construcción fueron noticia en los últimos meses por medidas de ajuste). Pero también podrían estar dando cuenta de un crecimiento en la cantidad de personas que salen a buscar trabajo como producto de una caída en el nivel de ingresos. Dos hipótesis igualmente inquietantes para un año que se presenta complicado.
Ranking
El índice nacional de desocupación se ubicó en el 7,1%. Santa Rosa, con el 1,7%, registró el menor índice de desocupación. En cambio, Salta (11%) encabezó la nómina de las ciudades con mayor desocupación, seguida con el 10,1% por San Nicolás-Villa Constitución y el 9,8% en Rosario.