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La juventud y el Liceo Militar (II)

En relación a la carta titulada “La juventud y el Liceo Militar”, editada el día sábado 15 de marzo, tengo el agrado de dirigirme a ustedes con el fin de hacerles llegar estas líneas, en la seguridad de...

Jueves 03 de Abril de 2014

En relación a la carta titulada “La juventud y el Liceo Militar”, editada el día sábado 15 de marzo, tengo el agrado de dirigirme a ustedes con el fin de hacerles llegar estas líneas, en la seguridad de que ellas habrán de tener tan sana intención. Siendo educada con el respeto más absoluto de la libertad individual, yo creo firmemente (y luego el transcurso de los años me lo ha demostrado con hechos concretos) que todas las voces deben ser escuchadas, y aprendí que los logros genuinos se obtienen con esfuerzo, que somos los principales responsables de construir nuestro destino, y una difícil pero gratificante tarea de formar el futuro de nuestros hijos para hacer frente a los desafíos que les toca afrontar. Sabemos que educar no es solamente transitar conocimientos de determinadas disciplinas, sino que es algo que apunta a la formación como personas, formación de aptitud y principios de vida. Esto me dio la oportunidad concreta de forjar a mi hijo (disciplina, responsabilidad, independencia, y cuantos valores existan en normas del campo de la personalidad), en el cumplimiento de las tareas asignadas, en el respeto por las autoridades, en el cumplimiento de normas establecidas, de actuar con honradez, solidaridad, con ética para formarse como persona de bien, de trabajo, en quien se puedan dejar confiar del país que les tocará actuar en un futuro. Por esta razón, es motivo de orgullo (como madre soltera que soy) el haber cumplido con la responsabilidad de educar a mi hijo para enfrentar las exigencias y requerimientos de la vida actual. Hago presente esta nota dejando constancia de que mi hijo haya transitado el proceso educativo como cadete en el Liceo Aeronáutico Militar de Funes (LAM), ya que la carrera que eligió es piloto de aviones, donde cabe destacar que el lema es “formarlos como personas”. Sé que la participación nos asegura lo justo en estos tiempos difíciles.  Sé que la responsabilidad nos enriquece y nos permite “ser”; que estudiar es un derecho y una obligación. Hacer del LAM una de las escuelas con mejor desempeño en el país amerita una vez más un buen trabajo educativo, en conjunto con personal especializado. Todo ello ha sido el ambiente propicio para el aprendizaje de mi hijo. Les insto a conocer el LAM.

Penélope Busciglio
DNI 23.317.300

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