El Papa Francisco señaló que “la ideología de género es de las colonizaciones ideológicas más peligrosas”, en una entrevista publicada por el diario La Nación, “porque diluye las diferencias” entre los hombres y las mujeres.

Foto: AP Photo/Domenico Stinellis
Diez años: Jorge Bergoglio, jefe de la Iglesia católica desde el 13 de marzo de 2013.
El Papa Francisco señaló que “la ideología de género es de las colonizaciones ideológicas más peligrosas”, en una entrevista publicada por el diario La Nación, “porque diluye las diferencias” entre los hombres y las mujeres.
“Yo siempre distingo lo que es la pastoral con las personas que tienen orientación sexual diversa de lo que es la ideología de género. Son dos cosas distintas”, respondió el Pontífice a la periodista Elisabetta Piqué cuando le consultó si estaba escribiendo un documento sobre temas de género.
Para Francisco “la ideología de género, en este momento, es de las colonizaciones ideológicas más peligrosas. Va más allá de lo sexual. ¿Por qué es peligrosa? Porque diluye las diferencias. Y lo rico de los hombres y de las mujeres y de toda la humanidad es la tensión de las diferencias”.
“Es crecer a través de la tensión de las diferencias”, enseñó el Papa, y completó: “La cuestión del género va diluyendo las diferencias y haciendo un mundo igual, todo romo, todo igual. Y eso va contra la vocación humana”.
También se le consultó al Papa sobre el documental emitido el último lunes en la TV polaca, dirigido por Marcin Gutowski, que luego de dos años de investigación logró numerosos testimonios para revelar que el ahora santo Juan Pablo II habría protegido a sacerdotes pedófilos.
“No conozco el caso, pero era lo habitual. Taparlo o directamente cuando se veía que no tenía remedio era mandarlo afuera. Cubrir”, respondió Jorge Bergoglio, quien este lunes cumplirá una década al frente de la Iglesia Católica.
Y aseveró que “hoy en día la Iglesia tomó esto. Después de lo del escándalo de Boston (Estados Unidos), pero ahí la Iglesia empezó a tomar esta nueva actitud. Tomar el toro por las astas”.
Con misas en el santuario de Luján, encuentros interreligiosos y celebraciones en todo el país se conmemorarán este fin de semana los 10 años de pontificado del Papa argentino.
Este sábado y domingo las celebraciones tienen como epicentro a Luján, donde los denominados “Hogares de Cristo” —una iniciativa pastoral de los curas villeros para población vulnerable— celebran además sus primeros 15 años de vida.
Libro
Esta semana sale a la venta en la Argentina el nuevo libro de Francisco en el que anima a los jóvenes de todo el mundo a “que se metan en política”.
Al hacer “diez pedidos en nombre de Dios”, que publica a modo de decálogo de su pensamiento, el Pontífice revela su opinión en temas como el rol de la mujer en la sociedad, las críticas a la economía y sus reflexiones sobre lo que considera un “clima de campaña permanente” que rebaja la calidad del debate democrático.
En “Les pido en nombre de Dios”, el Papa traza así un balance de sus primeros diez años como pontífice en una obra en la que renueva la “tolerancia cero” a los abusos, denuncia las “fake news” y discursos de odio, pide que los jóvenes se involucren más en política y exige “que se promueva y anime la participación de las mujeres en la sociedad
El libro sale esta semana a la venta en la Argentina, editado por gape, tras haber agotado ediciones en Italia y España, en donde fue considerado “imprescindible” por la vicepresidenta Yolanda Díaz al presentarlo, y antes de publicarse en marzo en inglés, francés, portugués, alemán, checo y coreano.
“El clima de campaña permanente que atraviesa las democracias modernas convierte a los políticos en máquinas de repetir eslóganes efectistas sin intercambios reales con sus adversarios. Los medios de comunicación, con formatos que restringen cada vez más la posibilidad de desarrollar ideas, contribuyen a reducir la calidad de la discusión”, se lee en uno de los párrafos del capítulo en el que el Papa pide por una política dedicada al bien común.
La política
“Otro aspecto que la Política no debe descuidar es el de fomentar la participación de los jóvenes. Si la Política busca convertir en realidad los sueños del pueblo, debe involucrar a quienes representan el futuro popular. A los jóvenes les digo que se metan en política. (...) Como el fútbol, el arte o la danza, la Política también debe tener sus propios semilleros para estimular a los jóvenes que tengan vocación de participar”, convoca.
En la obra, Jorge Bergoglio recoge a la vez el pensamiento de varios de sus predecesores, marcando una continuidad de su pontificado con la Doctrina Social de la Iglesia, al tiempo que recurre a citas de pensadores y artistas tan variados que van desde Virgilio y Banksy a Rafael y Gabriel Mistral pasando por René Favaloro y Andrea Camilleri.
El libro ofrece las raíces del pensamiento directo de un Papa que no duda en pedir perdón por los abusos de miembros del clero, que hace suyos los eslóganes de muchos millennials al afirmar que “no hay plan(eta) B” para el cuidado del ambiente y que reclama acciones concretas a los Gobiernos para que maternidad o carrera laboral deje de ser una disyuntiva para muchas mujeres del mundo.
Con un lenguaje en el que coexisten las grandes definiciones geopolíticas con reflexiones sobre el uso de TikTok o redes sociales, lleno de frases contundentes y de alto impacto, Francisco habla a un sujeto colectivo al que primero agradece los rezos y las “buenas ondas”.
El ’Decálogo’ del Papa está planteado en forma de diez ruegos. El primero, el más polémico: “Pido que se erradique en la Iglesia la cultura de los abusos”, donde Bergoglio aborda la pederastia clerical y su política de ’tolerancia cero’.
En el segundo, “Pido que protejamos el medio ambiente”, el Papa defiende los mismos principios abordados en Laudato si’, mientras que en el tercero hace un llamamiento: “Pido una comunicación que combata las fake news y evite los discursos del odio”.
En cuarto lugar, Francisco aboga por “una política que trabaje por el bien común”. El quinto ’mandamiento’ clama por “que se frene la locura de la guerra”, con una clara apuesta por la negociación, el fin de las armas y una paz justa y duradera.
“Que se abran las puertas a los migrantes y refugiados” es el tema del sexto ‘mandamiento’ del Papa, quien en el séptimo exige “que se promueva y anime la participación de las mujeres en la sociedad”.
“En nombre de Dios, pido que se permite y fomente el crecimiento de los países pobres”, es el octavo mandamiento de un decálogo que culmina reclamando el acceso universal a la salud y, finalmente, que el nombre de Dios “no sea utilizado para fomentar guerras”.


