El transbordador Endeavour quedó ayer conectado a la Estación Espacial Internacional, con lo que se integró la tripulación más grande vista jamás en órbita, de 13 astronautas.

El transbordador Endeavour quedó ayer conectado a la Estación Espacial Internacional, con lo que se integró la tripulación más grande vista jamás en órbita, de 13 astronautas.
El Endeavour atracó en la estación cuando ambos artefactos se encontraban 350 kilómetros sobre la costa de Australia.
Una vez que las escotillas se abrieron, los siete astronautas del transbordador flotaron hacia la estación, uno por uno, y abrazaron a sus seis colegas.
Además de ser la mayor concentración humana en el espacio, se trata de la más diversa: siete estadounidenses, dos rusos, dos canadienses, un japonés y un belga. Doce hombres y una mujer. Cuatro médicos y muchos ingenieros y pilotos.
La estación duplicó su tamaño a finales de mayo, y ésta fue la primera visita del transbordador desde entonces. El récord anterior bajo el mismo techo era de 10 astronautas.
El primer trabajo en equipo se realizará hoy, cuando dos astronautas del transbordador salgan en la primera de cinco caminatas espaciales previstas, con el fin de enganchar un pórtico para el laboratorio japonés de la estación. El pórtico se utilizará para realizar experimentos en el exterior.
Ayer, mientras se acercaba el acoplamiento, el Endeavour giró en una vuelta hacia atrás para que los astronautas en la estación pudieran fotografiar la nave en su totalidad. El equipo en la estación usó lentes de aumento para capturar cualquier evidencia de los daños que sufrió la nave luego de su despegue del miércoles. Una cantidad considerable de espuma aislante se despegó del tanque del Endeavour y algunas de las partes térmicas se vieron afectadas.


